Imagen de un taxi en el Mirador de la Seu, frente a las jardineras instaladas el viernes. | Redacción Local

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Los vecinos de la zona de la Seu están indignados con las jardineras que ha colocado la Policía Local de Palma en la calle Mirador para impedir la entrada y el estacionamiento de los taxis que atienden el servicio de Taxi-tur. La medida no solo no ha impedido que siga habiendo taxis parados frente al Palau Episcopal, como demuestra la foto que ilustra esta información que fue tomada el sábado pasado, sino que ha creado un problema a los residentes en calles como Palau o Miramar, que al no poder salir de su casa en coche por la calle Mirador, tienen que cometer una infracción y meterse en dirección prohibida.

Las jardineras se colocaron el pasado viernes para tratar de dar cumplimiento a un nuevo auto judicial dictado por este asunto, fechado el 4 de enero, y en el que el Juzgado Contencioso Administrativo número 3 ordena al Ajuntament de Palma a que «remita a este juzgado un informe de periodicidad semanal respecto a las actuaciones concretas efectuadas en la zona» a fin de dar cumplimiento a un auto anterior en que se ordenaba impedir el aparcamiento de taxis en Mirador.

En este informe se deben incluir «las medidas de señalización u ordenación que se adopten y detallar los controles efectuados, las denuncias formuladas o cualquier incidencia». Ante la imposibilidad de mantener una vigilancia policial permanente, desde el área de Seguretat Ciutadana se optó por colocar sine die las jardineras en la calle Mirador para impedir el paso de los taxis.

Pero la medida «no solo no ha evitado lo que pretendía, sino que es un atropello y una barbaridad porque, además de no dejar salir o entrar a los residentes de estas calles, si un día pasa algo tampoco podrán pasar ambulancias o camiones de bomberos porque Mirador está cerrado y la mayoría de las calles de la zona son muy estrechas», advierte Marc González, abogado de un vecino que tiene previsto presentar un escrito en el juzgado para denunciar esta situación y reclamar que se impongan medidas coercitivas al Consistorio palmesano.

Otros vecinos de la zona de la Seu han reclamado una reunión con los responsables municipales para tratar de reconducir la situación, que lleva ya más de un año enfrentando al equipo de Gobierno con residentes de la zona de la Seu.