Molina ha destacado los cambios emprendidos en el servicio de acogida municipal desde una perspectiva «feminista». | Redacción Local

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Un total de 120 personas acudió en el 2016 al Servicio de acogida municipal a víctimas de violencia de género (SAMVVG), una iniciativa que está dirigida a víctimas de violencia machista, mayores de 18 años, solas o con hijos menores que no disponen de un domicilio estable o seguro. En concreto, 64 de las personas que utilizaron el servicio fueron mujeres y 56, menores.

El regidor de Igualdad, Juventud y Derechos Cívicos, Agili Molina, ha presentado la memoria del servicio y ha indicado que cerca del 50 por ciento de las mujeres atendidas se encontraban en paro y más de 65 por ciento tenía entre 30 y 44 años.

Además, en el caso de las mujeres atendidas en relación con la violencia de género, un 80 por ciento había sufrido agresiones físicas y sexuales y un 54 por ciento tenía una orden de alejamiento.

Por su parte, la presidenta del área, Lucía Segura, ha explicado que la Policía Local y la Nacional derivaron a un 34 por ciento de mujeres, mientras que el Institut Balear de la Dona (IBD) lo hizo con un 18 por ciento.

En referencia a las intervenciones realizadas durante el pasado año, Segura ha indicado que el programa de atención psicológica atendió a 45 mujeres, un 70 por ciento de las mujeres acogidas.

En el caso de los 56 menores atendidos, el 51 por ciento tenía entre cero y tres años, el 43 por ciento tenía entre cuatro y 12 años y el 6 por ciento tenía entre 13 y 17 años. Además, 49 niños asistió a un programa de apoyo escolar y tiempo libre.

La presidenta ha remarcado que el Servicio del ayuntamiento «no tiene ningún límite de estancia», ya que casi el 82 por ciento de las mujeres registradas en 2016 estuvo en la residencia más de cuatro años. «Poner límites sería ilícito para las mujeres», ha añadido.

El programa de Cort consta de un equipo de atención y equipamiento formado por 14 profesionales entre los cuales hay psicólogos, educadores y orientadores laborales, entre otros. En referencia al equipamiento, Segura ha comunicado que disponen de un total de 40 plazas, separadas entre un casal con 30 plazas y tres pisos de diez plazas cada uno.

Se trata de una situación que, tal y como ha indicado Molina, «debe mejorarse de cara el 2017» ya que la ampliación de plazas es una «necesidad evidente». Sin embargo, el regidor ha recordado que el servicio también cuenta con el apoyo del IBD para el cuidado de los usuarios y su estancia.

Es un programa social público y de carácter gratuito, que ha supuesto al Ayuntamiento de Palma una inversión de un total de 510.000 euros sin «ningún soporte económico de cualquier otra administración», ha reivindicado Segura.