Es el lema de la Diada per la Llengua 2017, que fue presentada este jueves por Marisa Cerdó (a la izquierda), de la entidad Tots Plegats; Jaume Mateu, presidente de la OCB; y Lila Thomàs, de la junta de la OCB. | M. À. Cañellas

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La Obra Cultural Balear (OCB) presentó este jueves los actos de la Diada per la Llengua 2017, que se celebra este sábado bajo el lema Cada dia, una Diada. La presentación corrió a cargo de Jaume Mateu, presidente de la OCB; Lila Thomàs, miembro de la junta directiva de la entidad; y Marisa Cerdó, del colectivo Tots Plegats, que participará en la jornada.

Los actos se desarrollarán a partir de las 17.30 horas en el espacio de Ses Voltes, en Palma, con la actuación de Cucorba y los castellers Al·lots de Llevant y Castellers de Mallorca. A continuación, el acto central consistirá en la intervención de dos miembros, uno de Senegal y otra de Argentina, del colectivo Tots Plegats, que reúne a personas que han llegado de fuera y quieren aprender catalán. Tras esta intervención, Jaume Mateu procederá a su parlamento habitual. Las actuaciones de Maria Rosselló i els Botifanfarrons y Música Nostra cerrarán la jornada.

Jaume Mateu reivindicó la continuidad de la Diada porque «en la normalización del catalán se ha hecho mucho, pero también queda mucho por hacer. Existen numerosos ámbitos de nuestra sociedad donde el catalán está minorizado y los catalanoparlantes no podemos responder con la indiferencia. En el comercio, el turismo, la judicatura o los medios de comunicación, el catalán llega a ser residual o testimonial. Por ello, animamos a las administraciones a trabajar para que el catalán sea más visible. Parece que las Administraciones de esta legislatura están como avergonzadas para potenciar el catalán, cuando hay que recuperar los cuatro años de la legislatura anterior, con sus retrocesos y agravios, y continuar avanzando en estos cuatro años para que el catalán sea una lengua de relación social, sin ir contra nada ni contra nadie, pero no se está haciendo todo lo que se podría hacer».

Mateu reivindicó la Diada «como una fiesta en la que se hace un llamamiento a la sociedad para defender una lengua que nos identifica y cohesiona. Y a las administraciones no les exigimos nada que no podamos exigir, sobre todo cuando tenemos un Estado que es poco propicio al avance de las lenguas que no son el castellano. La apuesta por el catalán puede suponer más inversiones públicas, pero indudablemente tienen un retorno social. Nuestras críticas a las Administraciones siempre son para mejorar».