Visita a los jardines de Marivent, que podrán visitarse a partir del próximo 2 de mayo. | Antoni Agüera

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Fin al enigma de cuándo se abrirán al público los jardines de Marivent. Los encargados de presentar el proyecto de apertura, la presidenta Francina Armengol, el vicepresidente del Govern, Biel Barceló, y la consellera de Presidencia, Pilar Costa, han anunciado en la mañana de este lunes que será el día 2 de mayo cuando los ciudadanos puedan entrar por el gran portón, franqueado por dos álamos blancos y tres cipreses, para visitar una zona restringida y vallada de los jardines palaciegos.

El acuerdo con la Casa Real contempla que los jardines permanezcan abiertos al público de manera gratuita durante todo el año salvo los quince días coincidentes con la Semana Santa y entre el 15 de julio y el 15 de septiembre, dado que son las temporadas en que la Familia Real se desplaza hasta el lugar. El horario de acceso en verano sera de 9 a 20 horas, y en invierno, de 9 a 16.30 horas.

Tras una breve visita, los representantes públicos han explicado que esta abertura de los jardines a la ciudadanía responde a lo suscrito por las fuerzas de izquierdas en los Acords pel Canvi, y han destacado la predisposición del Estado y la Casa del Rey para llevar a cabo la iniciativa.

Asimismo, los que acudan a contemplar los jardines de Marivent podrán admirar una exposición permanente con un total de doce obras del artista Joan Miró, después de que la familia del genial artista haya decidido donarlas, para dotar al conjunto de los jardines públicos de un valor añadido, que no tiene parangón en ninguna otra monarquía europea, según ha explicado un representante de la Fundació Pilar i Joan Miró.

El acceso a los jardines está adaptado a personas con movilidad reducida, tiene un aforo máximo de 300 personas, y está dotado de baños igualmente adaptados.

El conjunto histórico y singular que conforman los jardines fue construido por el ingeniero y coleccionista Joan de Saridakis en el año 1925, dentro del complejo que después se convertiría en la residencia oficial veraniega de los Reyes de España.

Se trata de un ejemplo de jardín típicamente mediterráneo, con una superficie de algo más de 9.000 metros cuadrados y unas cuarenta especies vegetales, la mayoría autóctonas