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El consejo de administración de Emaya ha aprobado este jueves el inicio de la licitación para adquirir 11 vehículos de limpieza con agua a presión, con un coste máximo de 660.000 euros, y 5 camiones ligeros de recogida de residuos, con un tope de 575.000 euros.

Emaya adquiere once vehículos de limpieza con agua a presión porque está infradotada de ellos y los que están disponibles son obsoletos, ha informado la empresa municipal en un comunicado.

Con la adquisición de las once furgonetas hidro-limpiadoras se podrá incrementar la limpieza con agua en las calles de Palma y las áreas de contenedores, se mejorar la eficiencia y se reducirán las molestias porque son menos ruidosos y contaminantes.

Se trata de vehículos de propulsión a gas, de 3,5 toneladas, que suponen también un ahorro económico de combustible. El motor para impulsar el agua a presión será eléctrico y emitirá menos ruido.

También se ha aprobado el inicio del expediente de licitación de 5 camiones ligeros de recogida posterior de residuos, de los cuales se adquieren 3 de forma inmediata y 2 en función de las necesidades.

La adquisición responde en este caso a la necesidad de renovar una flota con vehículos de hasta 22 años. Estos vehículos de pequeñas dimensiones operan en calles estrechas y áreas de difícil acceso.

Las dos compras se enmarcan en el plan de inversiones de Emaya para el período 2017-19, que incluye 18 millones de euros en vehículos, maquinaria y contenedores de recogida de residuos y limpieza urbana.

Además, el consejo de administración ha adjudicado la última fase de las obras de limpieza y reforma del «caz» de la Platja de Palma, por un importe de 571.394 euros, financiados mediante la Ley de Capitalidad.

Las actuaciones se iniciarán en breve plazo, para poder finalizar la limpieza antes del verano.

Los técnicos de Emaya se han puesto en contacto con los diversos sectores de la Playa de Palma para realizar esta intervención sin provocar molestias a la población, los visitantes y los diversos actores económicos de la zona. Posteriormente se realizarán las últimas intervenciones de reforma y reparaciones interiores.

En una primera fase realizada en 2016 se retiraron del interior del «caz» unas 1.000 toneladas de lodos. Es la primera vez que se hace una limpieza integral de esta infraestructura que recoge las aguas pluviales de la Platja de Palma; su limpieza y retirada de lodos es fundamental para evitar vertidos al mar y reducir la contaminación del agua de las playas.