Construido en 1869 y situado detrás de El Corte Inglés de Jaume III, el edificio de La Protectora fue reformado por el arquitecto Gaspar Bennàzar en 1928. En la actualidad está declarado como Bien de Interés Cultural (BIC). | Joan Torres

El grupo mallorquín Cappuccino ha comprado el edificio La Protectora, en la calle Protectora de Palma, a la Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reeestructuración Bancaria, S.A. (Sareb), el denominado ‘banco malo’, dentro de una operación expansiva a nivel empresarial en la Isla.

La operación, intermediada por la sociedad Altamira, del grupo Santander, se formalizó durante el pasado mes de noviembre. Hasta el momento, la empresa que fundó y preside el empresario mallorquín Juan Picornell se encuentra en pleno proceso de estudio y plasmación de proyectos. El montante de la operación no ha transcendido, pero en 2013 todo el edificio estaba tasado por una entidad financiera local en unos seis millones de euros.

Desde la sede central de Capuccino en Palma señalaron este martes sobre el futuro de este inmueble: «Todo está en estos momentos en fase de negociación, en meros proyectos. No hay más comentarios». El inmueble, que cuenta con una superficie construida de 2.700 metros cuadrados, cuenta con una planta baja, que puede reconvertirse como zona de parking, dos alturas y un desván con terraza. El Ajuntament de Palma tiene catalogado el edificio únicamente para uso comercial, descartándose el residencial. La normativa permite la construcción en su planta baja de un aparcamiento de hasta 124 plazas.