Los pastos para el ganado fueron nulos en algunas zonas. | Redacción Digital

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La campaña agrícola 2015-2016 finaliza con un balance negativo para el sector. Si bien las últimas lluvias han empapado las tierras y vaticinan mejores cosechas, el año no ha sido productivo para los cultivos de secano y, en consecuencia, para la economía de los agricultores.

La campaña de cereales finalizó con menores rendimientos y con un grano más pequeño. Para algunas explotaciones la falta de precipitaciones provocó la pérdida total de la cosecha por la falta de desarrollo de la espiga y, en otros casos, el grano fue pequeño, lo que provocó un menor precio de venta. Así lo aseguran los responsables de lAsaja, que recuerdan que a esta situación se le tiene que unir la de las leguminosas (favó y garbanzo) con pérdidas entre el 50 y el 100 % de la cosecha. A ello se debe añadir el mal año para el almendro, con una reducción de la calidad y menor grano, con pérdidas en torno al 50 %. La algarroba también ha sufrido las consecuencias de la sequía, «que ha marcado directamente unos precios de venta bastante inferiores», añade Simonet.

La situación en la zona de Sóller tampoco ha sido buena con una cosecha de aceituna casi insignificante o prácticamente nula en algunas fincas, que han decidido no recoger la oliva. Además de la pérdidas de los pastos para el ganado ovino, caprino, vacuno y porcino en extensivo de hasta el 100 %.

Ante esta situación, Asaja ha remitido una carta al Ministerio de Agricultura y otra al Ministerio de Hacienda para que se establezcan rebajas fiscales para las explotaciones agrícolas de Balears, tanto individuales como societarias. Estas rebajas fiscales computarían el año 2017 y serían para los agricultores que se han visto afectados por las adversidades climatológicas.