Pese al elevado precio por habitación o piso de alquiler, según el portal Uniplaces, Palma es la única ciudad española donde existe una demanda superior a la oferta, superando a las dos grandes capitales del país. No obstante, cabe precisar que en tal estadística no sólo se incluyen los universitarios, sino también las familias o parejas. | Pere Bota

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Según dos estudios de grandes portales de alquiler por internet, en 2016 Palma se ha convertido en la tercera ciudad más cara de España para que un estudiante comparta piso. Uniplaces pone el precio medio de una habitación en la capital balear en 310 euros mensuales, mientras que Fotocasa sitúa la cifra promedio en 280. En cualquier caso, sería la tercera más cara tras Barcelona y Madrid y sólo estas tres estarían por encima de la media nacional –270 euros–. Ciudades universitarias con tradición como Sevilla –con 250– o Valencia –227– estarían por debajo.

Palma es también la ciudad donde más rápido se alquilan las habitaciones, con una media de tan sólo un día entre que se publican en los anuncios y se reservan. Esto se debe, según el cofundador de Uniplaces, Mario Kostelec, a que existe más demanda que oferta actual disponible.

Según Fotocasa, el precio del metro cuadrado en Balears, a nueve euros al mes, sitúa a la comunidad en la cuarta posición por carestía de España. No obstante, hay una gran diferencia con su máximo histórico, alcanzado en julio de 2007 con 83 euros mensuales. En cuanto a la capital balear, los precios oscilan entre 200 y 500 euros por habitación. El único barrio con costos inferiores es el Camp Redó.

Así, el distrito más barato sería Palma Nord, seguido de Llevant, Ponent y la Platja de Palma. El más caro, Centre, con un mínimo que supera con creces los 300 euros. Este aumento de precios ya se advirtió desde la Asociación Balear de Promotores por la mayor demanda de alquiler desde que estalló la crisis.


Pagar por la cercanía

Rosana, estudiante de la UIB de 25 años y natural de Alcúdia, alquiló junto a otros estudiantes –otra de Alcúdia, uno de Pollença y una última de Eivissa– un piso en la calle General Riera, de Palma. «La razón principal fue la comodidad. Al vivir lejos de Palma, coger coche o bus para ir a la UIB supone perder mucho tiempo», afirma. Además, destaca las facilidades que no encuentra en su pueblo. Fueron afortunados, pues encontraron un piso por 750 euros «muy bien conectado con el centro y la UIB». Eligieron la zona «por ser la más adecuada entre la oferta disponible».