Varios de los cerca de treinta trabajadores de la lavandería explicaron la dura situación que están viviendo. | Pere Bota

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Una treintena de trabajadores de la lavandería Alfesa se han quedado sin cobrar y probablemente sin empleo, a la espera de un posible acto de conciliación con la empresa en el Tribunal d’Arbitratge i Mediació de les Illes Balears (TAMIB), que se prevé complicado y difícil de lograr. En caso de que no sea así acudirán a la vía judicial asesorados por el sindicato CGT.

Estos hombres y mujeres llevan tiempo denunciando retrasos en el pago de las nóminas, abusos de jornada y trato vejatorio por parte de los máximos responsables de la empresa que se dedica a la lavandería industrial.

Se han visto de la noche a la mañana en la calle y sin cobrar. Ellos no han dudado en explicar su situación y en exigir de forma unánime que lo que quieren es cobrar. La mayoría de ellos creen que su etapa laboral en la lavandería ha concluido. «Estamos cansados de que nos exploten y no nos paguen» afirman.

Tenían contrato de 6 u 8 horas cinco días a la semana, con 2 de libranza, pero trabajaban entre 12 y 14 horas al día seis días a la semana. «Solo teníamos un día libre, con largas jornadas de trabajo, sin tiempo ni para poder beber agua», añaden.