Manuel Vargas, junto a las galeras de la calle Conqueridor, donde llevan cerca de diez años.

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Los propietarios de las galeras que tienen su parada en la calle Conqueridor denuncian sufrir un «acoso continuo» por parte del Ajuntament de Palma. En estos momentos se enfrentan al inminente desalojo de la parada actual, para ser reubicados en el Moll Vell, pero aseguran que están dispuestos a llegar hasta donde haga falta para evitarlo porque en esa ubicación no podrán sacar adelante su negocio.

Manuel Vargas, uno de los ocho propietarios, explica que el Consistorio alega que la parada actual no cumple la normativa porque en una de las aceras la pendiente el del 9 % y eso es perjudicial para los caballos.

Los caleseros les han ofrecido otras alternativas, como repartirse entre el Parc de la Mar y Antoni Maura, que no han sido aceptadas. Incluso han encargado un informe de un ingeniero técnico de Caminos en el que se apunta que en un lado la pendiente es solo del 3 % y no supone ningún problema, y en el otra acera, la inclinación del 9 % se podría corregir con una inversión de mil euros, «que nosotros estamos dispuestos a pagar», afirma. En cambio, habilitar la nueva parada costaría muchísimo más, asegura. Además cuentan con un segundo informe de una ingeniera agrícola que certifica que la parada cumple con todas las normativas y que es «adecuada» para los caballos.

Este viernes tienen una reunión con el concejal de Mobilitat, Joan Ferrer, para tratar de llegar a un acuerdo.