Dirigentes del PP de la Comunitat Valenciana, Cataluña, Baleares y Navarra han puesto en común este martes en Valencia las «malas prácticas» de los gobiernos «populistas» en sus respectivas comunidades. | @ppcvella

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Dirigentes del PP de la Comunitat Valenciana, Catalunya, Balears y Navarra han puesto en común este martes en Valencia las «malas prácticas» de los gobiernos «populistas» en sus respectivas comunidades, entre las que han destacado los «ataques» a la educación y a la libertad, y han presentado al PP como «el mejor remedio» frente a los «radicales».

En el acto, titulado 'Malas prácticas gobiernos populistas', han participado la presidenta del PPCV; el presidente del PP de Balears, Miquel Vidal; el de Navarra, Pablo Zalba; el del PP de València, Vicente Betoret y el portavoz del PPC, Xavier García Albiol.

Bonig ha explicado que el objetivo del encuentro era mostrar «la otra cara de los gobiernos del cambio» y ha señalado que en el caso de la Comunitat Valenciana tiene como características «el ataque a la libertad, a un determinado modelo de educación y a la lengua», para agregar que tras las elecciones será el turno «de la inmersión lingüística».

También ha lamentado que promueven «el no cumplimiento de las leyes» como la LOMCE y que su objetivo es «el control de la sociedad». En este punto, ha asegurado que la CUP en Catalunya «no engaña» pero en la Comunitat «es más peligroso» porque «Compromís es careta, es la cara simpática pero en el fondo son los mismos».

Así, ha resumido el «gobierno a la valenciana» en «radicalidad, sectarismo y opacidad» y, además, es «enchufismo», la «negación del Estado», la búsqueda de «un enemigo» en Madrid para esconder su «incompetencia para gobernar», el «ataque a la libertad» y «no defender el interés general».

Ha asegurado que el 26J hay dos posibilidades: «O nosotros o los radicales de Pablo Iglesias». Por ello, y dado que «el PSOE hace mucho tiempo abandonó el espacio de centro izquierda», ha abierto «las puertas del PP» a los votantes socialistas «que no quieren a los radicales».

Situación «insolita» en Catalunya

Por su parte, García Albiol ha comenzado su intervención asegurando que podría dar «una lección magistral» sobre gobiernos «radicales» y, en este sentido, se ha preguntado «qué puede haber más radical que un gobierno que reconoce que no cumple las leyes que no le interesa».

Ha asegurado que la situación actual en Catalunya «no es fruto de la casualidad», sino de 30 años «de atizar el odio contra España» que ha dado resultado. Así, ha lamentado que este martes esta comunidad, en la que siempre «imperaba el sentido común», sufre «una fractura importantísima» con la mitad de la población «en posiciones radicales desde el punto de vista social y nacional».

Albiol ha asegurado que van a tener que pasar «muchísimos años para que volvamos a ser esa tierra ejemplar, puntera» y se ha mostrado convencido de que si el PP logra el 26J una mayoría suficiente se seguirá avanzando en este sentido.

A su juicio, «la victoria del PP es el mejor remedio y solución para acabar con el populismo que ha llevado a tierras y ciudades a una situación que no se merecen».

«El pacto de la conga»

Por su parte, Miquel Vidal ha criticado que en Balears los seis partidos que sustentan al gobierno de lo primero que se han ocupado es de definir «lo que son», si son España o no, algo que está «tan claro» en la calle, y después se han centrado en derogar leyes.

«Es el Pacto de la Conga», ha dicho, para explicar que bailarla ha sido «lo único que han hecho cada vez que han derogado una ley» sin suplirla, dejando un «vacío legal» de cara a los ciudadanos.

Ha censurado que se vaya a implantar de nuevo la ecotasa, les ha acusado de ir «contra la pesca y la agricultura» y ha asegurado que «no son demócratas, anulan la democracia» con algunas medidas implantadas en las que «imponen, no escuchan a la gente».

Pablo Zalba, por su parte, ha explicado que en Navarra el ejecutivo regional se ha centrado en «dividir a la sociedad» y «crear problemas donde antes no los había». Así, ha asegurado que se trata de un «gobierno del cambio a peor».