Despedido el vigilante que paró a por agua y le robaron 41.000 euros

| Palma |

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La Audiencia de Palma ha confirmado el despido de un vigilante de seguridad a quien robaron del coche 41.000 euros que había descargado de dos cajeros automáticos, cuando se detuvo en un comercio a comprar agua, al considerar que cometió una negligencia grave por dejar el vehículo fuera de su vista.

La sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Balears (TSJIB) ha desestimado el recurso de súplica interpuesto por el vigilante y ha confirmado la sentencia del Juzgado de lo Social número 4 de Palma que declaró procedente el despido y absolvió a la empresa de seguridad que lo había echado.

El vigilante trabajaba en el operativo de cajeros automáticos de entidades financieras de Mallorca de una empresa de seguridad y fue despedido en el verano de 2011 con carácter disciplinario por infracción laboral muy grave, nueve días después de que le robaran el dinero que llevaba en un vehículo rotulado de la compañía.

Según la empresa, el guardia de seguridad tenía que acompañar a un vehículo blindado que debía cargar y descargar un cajero automático de Can Picafort, pero se puso de acuerdo con el vigilante del furgón para hacer él dicho servicio y llevar el dinero a la base.

El vigilante vació dos cajeros automáticos y posteriormente paró en un centro comercial para comprar una botella de agua. Cuando estaba en el comercio, una mujer le dijo que le estaban robando y al salir al aparcamiento encontró la luna trasera del vehículo rota, nadie en los alrededores y habían desaparecido tres de los cuatro cajetines de dinero que llevaba y una bolsa.

Aunque la compañía tenía contratado un seguro, perdió una franquicia de 7.000 euros que tuvo que aportar porque el dinero del robo no se recuperó. Despidió al guardia de seguridad y además suspendió de empleo y sueldo dos meses al trabajador del furgón.

El vigilante recurrió la sentencia que declaró procedente el despido alegando infracción del principio constitucional de igualdad por entender que fue discriminado por la empresa, ya que la sanción a su compañero por los mismos hechos fue muy inferior a la suya.

La sala de lo Social del TSJIB desestima el recurso porque considera que los incumplimientos de los dos trabajadores no son los mismos y la sanción está ajustada a la gravedad de la falta.

El tribunal confirma la procedencia del despido porque considera que el vigilante cometió «una grave negligencia» que «contraviene los más elementales principios de profesionalidad y diligencia» al detenerse en un centro comercial para comprar una botella de agua y perder de vista el vehículo que llevaba el dinero.

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Hace más de 4 años

Está claro que los ladrones son amigos de algún trabajador de la empresa, ya que en caso contrario no tendrían que saber ni la localización del vehículo en esos momentos ni el dinero que llevaba para que valiera la pena el robo. Y teniendo en cuenta que el vigilante paró para comprar una botella de agua (algo absurdo teniendo en cuenta que su trabajo es no separarse del vehículo), creo que es fácil saber por dónde van los tiros.

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el guardián del calabozo
Hace más de 4 años

Que poco profesional, la seguridad privada es una profesión que esta en desprestigio por culpa de las empresas que no dan formación ni reciclaje a los empleados y que solo ven el beneficio, en lo que concierne a los trabajadores dejan mucho que desear ante la desgana de su trabajo pues aceptan condiciones indignas con tal de tener un trabajo, recuerdo el caso de un vigilante de seguridad en un supermercado que se encargaba de poner el pan al horno y sacarlo, el ejercer esas actividades y no las propias del su cargo es lo que hace que se tenga una visión cutre de los servicios de seguridad, lo de "seguratas", esta a la orden del día, una lastima

Valoración:19menosmas

JJp
Hace más de 4 años

Toda esta historia huele muy mal

Valoración:22menosmas
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