El doctor Munar Ques asegura que el trasplante hepático es el único remedio que tenemos para interrumpir el curso de la enfermedad de Andrade. | Ultima Hora

TW
0

El doctor Miguel Munar Ques (Palma, 1924) es un prestigioso internista mallorquín que ha marcado toda una época en Mallorca. Ha sido y es un enamorado de su profesión. Jefe de Servicio en el Hospital Provincial de Baleares (posteriormente Hospital General
de Mallorca), profesor Universitario, miembro del Estudio Multicéntrico Internacional de la PAF (Oporto) y director del Grupo de Estudio de la Polineuropatia Amiloidótica Familiar (Mallorca), es Académico Numerario de la Real Academia deMedicina de las Islas Baleares. Se le considera un referente internacional de la Enfermedad de Andrade. Su curriculum universitario, hospitalario, docente e investigador es extraordinario.

—Usted se define como médico internista, ¿por qué?

Porque ejerzo la Medicina Interna Personalista o Integral (soma y psiquis) basada en la evidencia. Tengo muy presente la actualización permanente de conocimientos y los tres objetivos fundamentales del quehacer médico: asistencia (medicina clínica,
rehabilitadora y preventiva), docencia e investigación. Realizo la historia clínica mediante interrogatorio detallado, exploración completa y meticulosa, con lo que elaboro la orientación clínica que podrá deberse a uno o varios procesos, por lo que es preceptivo el diagnóstico diferencial. Por este motivo indico las exploraciones complementarias intencionadas, siempre razonadas y razonables, que en general confirman el diagnóstico definitivo. Para el tratamiento tengo en cuenta los tres aspectos básicos: dieta y normas higiénicas y terapéuticas, intentando evitar la patología iatrogénica.

—Fue jefe del Servicio de Medicina Interna en el Hospital Provincial, institución a la que durante tantos años prestó sus conocimientos, su tiempo sin horarios y unas extraordinarias dosis de bondad personal que tanto gratificó a los enfermos. ¿Qué objetivos se planteó?

Ejercí la jefatura del Servicio de Medicina Interna del Hospital Provincial de Baleares (Clínica Médica B) durante 24 años. Con la medicina hospitalaria, o sea, en equipo con mis colaboradores, atendimos a los pacientes aplicando el tipo de medicina antes citado. Con mi experiencia hospitalaria planeamos la formación de internistas que fue posible a raíz de la acreditación del Servicio por el Consejo Nacional de Especialidades Médicas y resultó muy fructífera.

Además desde el primer año organizamos dos actividades destinadas a la formación postgraduada: sesiones clínicas abiertas y cursos de actualización diagnóstica y terapéutica, de gran acogida. Posteriormente se sumaron actividades docentes universitarias: docencia de ats, docencia médica pregraduada a los alumnos de 6º curso de las dos universidades de Barcelona (Central y Autónoma). Por último, colaboré durante 13 años en la reinstauración de los estudios del doctorado en Mallorca por la Autónoma de Barcelona como coordinador de esos estudios y profesor cada año de uno de los cursos del doctorado; fueron muchos los médicos inscritos, por lo que pudieron preparar sus tesis doctorales.

-Usted descubrió la Enfermedad de Andrade (PAF) en Mallorca y en la actualidad es miembro del Estudio Multicéntrico Internacional de la PAF y director del Grupo de Estudio de la Polineuropatía Amiloidótica Familiar. ¿Cuáles fueron los primeros contactos con la PAF y las principales aportaciones clínicas y científicas?

Desde 1976, cuando diagnostiqué el primer caso de PAF en Mallorca, se convirtió en mi primera línea de investigación. Al comunicar al doctor Andrade los 15 primeros casos concluyó que en nuestra isla existía el quinto foco endémico de la PAF, sólo superado por los de Portugal, Japón, Suecia y Brasil. Estando en Oporto en 1986, me nombró miembro del Estudio Multicéntrico Internacional, sugirió la creación de nuestro Grupo de Estudio con los mismos objetivos de su Centro de Estudios de Paramiloidose y me proporcionó los métodos para el diagnóstico molecular de los enfermos y portadores.

Al llegar a Palma, junto con varios facultativos interesados por la PAF creamos el sugerido Grupo de Estudio de la PAF, con el que iniciamos el diagnóstico molecular, genómico y proteómico, siendo los pioneros del mismo en nuestro país. Hemos investigado a familias de las Islas y de 12 comunidades autónomas, por lo que hemos acumulado gran experiencia clínica: 65 familias insulares con 177 pacientes y 373 familiares de los cuales 153 fueron portadores (41,8%) y 46 familias de 12 comunidades autónomas peninsulares con 87 pacientes, 144 familiares de los cuales 60 fueron portadores (41,7%). Además, hemos coordinado 63 trasplantes hepáticos, entre ellos el primero español que resultó ser el tercero mundial, y los 3 primeros trasplantes dominó españoles. Por otra parte, llevamos a cabo dos tipos de investigación: clínica y translacional (aplicada) cuyos datos se han expuesto en múltiples artículos, ponencias, comunicaciones y conferencias.

-¿Qué consejos puede dar sobre esta enfermedad a las familias afectadas?

La PAF en nuestras Islas es muy conocida. Actualmente lo fundamental es aconsejar a los enfermos que todos sus familiares sean investigados para detectar a los portadores asintomáticos, con dos objetivos;el primero es la información a partir de la pubertad del riesgo de transmisión de la mutación a sus descendientes y el segundo el consejo de revisiones clínicas periódicas a partir de los 20 años para detectar los primeros síntomas de la PAF. El diagnóstico precoz tiene gran importancia para indicar inmediatamente el trasplante hepático, que es el único método para interrumpir el proceso;si se realiza en el primer año de la PAF aumentan las posibilidades de retroceso de la sintomatología y más si se complementa con medicamentos que destruyan los depósitos de amiloide.

-Usted es una autoridad mundial en el estudio de la Enfermedad de Corino Andrade.

Se me considera un referente internacional debido al criterio de las máximas autoridades sobre amiloidosis hereditarias de las que la PAF fue la primera diagnosticada. Ello es debido a nuestras aportaciones en las publicaciones y reuniones científicas.
Por este motivo me nombraron miembro del Editorial Board de la revista AMYLOID (Boston) única dedicada exclusivamente a las amiloidosis, de la que soy frecuente peer-reviewer.

-Nuestra Comunidad le concedió el Premi Ramon Llull 2008.

Además del Ramon Llull, que me llenó de satisfacción, he recibido en los últimos once años otros premios y distinciones muy gratificantes de nuestra comunidad: dos Premis de Recerca de la Acadèmia Mèdica Balear (2006 y 2012), Medalla al mérito colegial 2010 y Premio Carlo Corsini 2012 de servicio a la Comunidad. Por último, me hizo gran ilusión que en 2001 el Govern diera el nombre de Aula Clínica doctor Miguel Munar Qués al aula clínica del Hospital, cuya creación había solicitado al tomar posesión de la jefatura del servicio, y en la que se habían realizado las múltiples actividades antes citadas.

Dejamos al doctor en su despacho, rodeado de revistas y estudios sobre la enfermedad de Andrade, a la que ha dedicado gran parte de su vida. Al salir me ha quedado grabada la idea de que «la medicina interna debe ser personalista o integral basada en la evidencia».