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Cort ha iniciado la puesta en marcha de medidas de ahorro de agua correspondientes a una situación de prealerta de sequía hidrológica, con el objetivo de lograr un uso más eficiente y racional por parte de los consumidores particulares, empresas y en la propia administración local, dentro de las instalaciones de las empresas municipales.

Así lo ha anunciado en rueda de prensa la portavoz del Ajuntament de Palma, Neus Truyol, quien ha explicado que la junta de gobierno municipal ha aprobado este miércoles elevar al próximo pleno la aprobación inicial del plan de emergencia municipal ante situaciones de sequía.

Según ha indicado, «estamos en una situación de prealerta, aunque no se haya decretado oficialmente» hasta que el Govern tenga aprobado su plan de sequía, por lo que «ya se empezarán a tomar las medidas de ahorro».

En esta fase de prealerta se incluyen actuaciones preventivas de concienciación ciudadana para un consumo responsable de agua (se enviaron cartas a los colegios de Palma en enero), se intensifica la detección de fugas en la red para poder reducirlas y se fomenta el ahorro en las instalaciones propias del Ajuntament, como Emaya, el IME, o la empresa funeraria, etc.

También corresponden al estado de prealerta la puesta en marcha de campañas de comunicación dirigidas a grandes consumidores, como son los aeropuertos, piscinas municipales o gimnasios, entre otros.

«Se trata de recomendaciones y de hacer una llamada a la sociedad para que las hagan efectivas pero de manera voluntaria», ha añadido Truyol.

Descripción de la situación

La portavoz de Cort ha detallado que la primera parte del plan municipal de sequía consiste en descripción de la situación, para lo que se han analizado los datos medios de captación y consumos entre los años 2009 hasta 2015.

Así, se constata que la media anual de consumo es de 33,3 hectómetros cúbicos, de los cuales el 50,8% corresponde al ámbito doméstico, de acuerdo con el análisis realizado en dicho periodo.

En concreto, se consumen unos 119 litros por persona y día, una cantidad que «está en la media de lo recomendado por organismos internacionales», ha apuntado.

En 2015, la media de consumo por pernoctación fue de 278 litros de agua, «que es más del doble que el de un residente», por lo que, según ha señalado la responsable municipal, «desde el sector turístico también tendrán que implicarse en esta eficiencia y ahorro de agua».

Una vez iniciada la tramitación del Plan de sequía de Palma confían en tenerlo aprobado definitivamente en el plazo máximo de dos meses.

Por último, Truyol ha señalado que este viernes se reúnen los responsables municipales del PP y de C's con los técnicos de Emaya para presentarles el plan y resolver todas las dudas que puedan tener, «porque queremos que se apruebe por unanimidad y que sea transversal para la ciudad», ha apostillado.