1

El Centro Sanitario Municipal de Protección Animal de Son Reus registró durante el año pasado 6.266 entradas, lo que significó una disminución de 60 animales con relación a 2014, ha indicado el Ayuntamiento de Palma.

Según a memoria facilitada por la Concejalía de Ecología, Agricultura y Bienestar Animal que contiene el número de entradas y salidas de animales de compañía, básicamente perros y gatos, un total de 2.336 fueron animales muertos recibidos para ser incinerados en Son Reus.

Las entradas del resto, 3.930 de perros y gatos llegados vivos al Centro, se debieron a que fueron abandonados (522), vagabundeaban (1.607), renunciaron a ellos (603); enfermedad (428); observación (33); secuestro (167).

Del total de 1.170 gatos que llegaron a Son Reus, 569 estaban esterilizados.

Las Consellería ha explicado que los animales abandonados son los encontrados solos en la vía pública e identificados con chip. Los vagabundos son los encontrados sin identificación. Otra grupo lo constituyen el de aquellos cuyos propietarios renuncian a ellos y los entregan al centro porque no se pueden hacer cargo y lo ofrecen en adopción. Los casos de enfermedad son de animales con dolencias terminales normalmente entregados por los propietarios. Los que entran en observación son de peros que han atacado a personas y son entregados por los propietarios para un seguimiento sanitario. Los casos de «secuestro» son entregados por orden judicial, policial o administrativa, que no se pueden entregar en adopción hasta que se resuelve el expediente.

Según la Concejalía, la disminución de las entradas de perros es «un dato positivo que indica un incremento de concienciación entre los propietarios de perros».

Apunta también la Concejalía, que esta concienciación «no ha llegado en el caso de los gatos, que proliferan en la ciudad».

Para la Concejalía resulta negativo el aumento del número de perros abandonados, vagabundos y entregados por renuncia del propietario, en relación a 2014.

La mayoría de perros entran para ser encontrados vagabundos (792 frente a 730 en 2014) , las renuncias de propietarios han pasado de 512 a 535 y el abandono de 453 a 519 perros en el año 2015. Por otra parte, 93 han llegado por enfermedad, 29 por «secuestro» y 26 para estar en observación.

En cuanto a los gatos la mayor parte corresponde a los vagabundos (796) y 569 corresponde a los gatos asilvestrados llegados para ser esterilizados y liberados. En 2015 entraron 296 gatos enfermos, lo que de acuerdo a la Concejalía, evidencia que existen problemas importantes de salud en las colonias felinas.

Para la Concejalía uno de los datos más positivos de la memoria del Centro es que el principal motivo de salida es la adopción: ya que 1.595 animales fueron adoptados el año pasado, incluidos 1.134 perros y 449 gatos (el resto son aves u otros animales).

En cuanto al sacrificio de perros, el año pasado se practicó a 52 animales, lo que representa el 3 por ciento de los perros llegados vivos, una reducción importante en relación a los años anteriores.

El sacrificio, apunta la Concejalía, se aplica en caso extremos de perros que llegan a estar de 60 a 100 días en las jaulas, sin ser reclamantes ni adoptados, superando con mucho los 21 días establecidos como criterio.

«Aun así, el objetivo del Área de bienestar animal es la reducción de la práctica de la eutanasia en el Centro Municipal de Protección Animal para llegar a eliminar la práctica de la eutanasia», ha apuntado la concejala Neus Truyol.

Asimismo, 110 perros murieron en Son Reus de muerte natural o sacrificados por enfermedad terminal y 350 gatos.