La ley antitabaco que entró en vigor hace cuatro años ha cambiado los hábitos de los ciudadanos. La gente fuma menos y lo hace en la calle. | PERE BOTA

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Las inspecciones realizadas por la Direcció General de Salut Pública para hacer cumplir la ley antitabaco han disminuido espectacularmente desde el primer año de entrada en vigor de la normativa estatal, que se empezó a aplicar el 2 de enero de 2011.

El primer año de aplicación de la normativa se llevaron a cabo 3.870 inspecciones que fueron disminuyendo a 911 (en el año 2012), 845 (en 2013) y 730 (2014), a la espera de cerrar los datos de este año, con solo 128 inspecciones contabilizadas.

La directora general de Salut Pública, María Ramos, reconoce que se tienen que reforzar las inspecciones además de para convertir lo centros sanitarios y educativos en espacios saludables y cien por cien sin humos.

Aunque las inspecciones han disminuido, sí que se mantienen las sanciones. En 2011 se abrieron 90 expedientes sancionadores, en 2012 fueron 94 y en 2014 se realizaron 121. Pero no solo han bajado las inspecciones, también ha disminuido el consumo de tabaco, y por consiguiente, la venta de cigarrillos que de 2011 a 2014 ha registrado una caída del 38,46 % con 86,2 millones de cajetillas vendidas el año pasado.