PALMA. METEOROLOGIA. LA LLUVIA Y EL FRIO PROTAGONISTA EN LA FIESTA DE LA INMACULADA EN MALLORCA. MERCADILLO NAVIDEÑO DE LA PLAZA MAYOR . MAS FOTOS EN EL DISCO DEL 08-12-2008 | Nuria Rincón

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Los soportes de las terrazas de la Plaça Major de Palma suponen un «ostensible riesgo de tropiezo para los peatones». La Audiencia Provincial condena a uno de los establecimientos a pagar más de 11.000 euros a una mujer que tropezó con uno de los soportes en diciembre de 2013 cuando caminaba mirando a los puestos de belenes. La Sala confirma una sentencia que calificaba el peligro como «alto» ya que estos obstáculos están a nivel de suelo y no son fácilmente visibles para una persona que camina distraída en una zona muy concurrida de Ciutat.

El problema está en las barras que sirven como soporte a las estructuras que cierran los laterales de las terrazas. Los magistrados constatan que «no existe nada que pueda advertir al paseante de que, al nivel del pavimento se hallan unas barras particularmente idóneas para provocar caídas». La empresa argumentaba que había pintado de amarillo la parte de arriba de estos soportes para que destaquen. La medida resulta insuficiente a juicio de la Audiencia: «Caminar en una zona comercial por un suelo uniforme no exige del viandante una especial concentración, de modo que la negligencia consiste en situar tales obstáculos».

El hecho de que la mujer herida paseara sin prestar atención tampoco rebaja la responsabilidad del establecimiento. «La empresa conoce que se trata de una zona comercial llena de reclamos para el viandante en la que no se exige al peatón una especial concentración ante eventuales obstáculos. Incluso se lucra de tal circunstancia, puesto que ha elegido un emplazamiento especialmente animado», apunta la sentencia. También se rechaza por parte de la Sala que la autorización municipal a estas terrazas exima de responsabilidad a la empresa.

Buscar soluciones

El tribunal señala que es necesario encontrar una fórmula adecuada por parte de los locales para que los soportes sean vistos por los peatones cuando los toldos están retirados y las terrazas desmanteladas.

La víctima caminaba con unos familiares a última hora de la tarde cuando sufrió el accidente. Como consecuencia de la caída sufrió daños graves en uno de los hombros y tardó más de cien días en curar. Además sufre secuelas permanentes que le limitan a la hora de mover esa articulación y un dolor crónico. Según los baremos se fijó la indemnización en 11.000 euros que tendrán que ser abonados por la compañía de seguros del local con cuya terraza tropezó la mujer.