Imagen del interior del edificio Guillem Cifre de Colonya ayer por la mañana. | Pere Bota

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Primer día de trabajo, este martes, para los profesores y demás empleados de la Universitat balear y primera sorpresa. Las obras de renovación del cableado del campus que empezaron a principio del verano no están acabadas, con lo que era imposible el acceso a internet en algunos edificios y muchos despachos estaban desmantelados. «Pasillos, salas y despachos están sucios y llenos de cables», protestó una trabajadora.

La consecuencia, añadió esta persona, fue que «algunos profesores se han marchado a su casa para poder trabajar allí, porque hay mucho trabajo previo que hacer antes de que comiencen las clases» el día 15. Además, «algunas administrativas han tenido que echar mano de la balleta y limpiar sus mesas para poder trabajar», añadió la fuente, que declinó dar su nombre.
Los edificios afectados por las obras son el Anselm Turmeda, Guillem Cifre de Colonya, Guillem Colom Casasnovas, Mateu Orfila i Rotger y Ramon Llull.

Otro problema de lo que esta empleada consideró «una mala planificación de las obras» es que este martes hubo dificultades para las matriculaciones de los estudiantes, «lo que da una imagen deplorable de la Universitat», lamentó. También la web de la UIB dio problemas durante buena parte de la mañana para atender las matriculaciones on line.

La web de la Universitat, no obstante, advierte estos días de las repercusiones de los trabajos de renovación del cableado y, en concreto, avisa de que del 31 de agosto al 16 de septiembre habrá «interrupción de la disponibildad de la red cableada en diferentes zonas de los edificios mientras se realiza la sustitución». Del 17 de septiembre al 21 de octubre, añade el aviso, está previsto que se inicie «la fase sin afectación de acceso ni conectividad para los usuarios».