El conseller de Trabajo, Comercio e Industria, Iago Negueruela, durante una rueda de prensa. | Redacción Digital

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El plan de lucha contra la explotación laboral que empezará a aplicarse en Baleares el 17 de agosto implicará la realización de 1.300 actuaciones extraordinarias de las que 650 están previstas en Mallorca, 325 en Menorca y la misma cifra en las Pitiüses.

El conseller de Trabajo, Comercio e Industria, Iago Negueruela, ha explicado en la rueda de prensa posterior al Consell de Govern que dicho plan que durará 6 semanas supondrá la llegada a Mallorca de 16 inspectores y subinspectores adicionales desde la península, así como 8 a Menorca y los mismos a la Pitiüses.

Gracias al plan, por primera vez habrá inspectores en Formentera y se podrán determinar las condiciones de los trabajadores nocturnos ya que además pernoctarán en la isla.

Supondrá también la creación de una Unidad de Seguimiento de la Calidad del Empleo, aprobada este viernes por el Consell de Govern y dependiente del Servicio de Empleo de Baleares (SOIB), que dará continuidad al plan contra la explotación laboral.

Negueruela ha recalcado que la explotación es un problema de toda la comunidad autónoma que ha dado lugar a un mercado laboral «altamente precario», en todos los ámbitos de actividad y considera lógico que las actuaciones comiencen en verano que es cuando hay más personas contratadas en las islas.

A pesar de las cifras de crecimiento del empleo, el conseller ha señalado que le preocupa que se está pasando a «un mercado laboral estructuralmente precario» por lo que «es necesario diseñar políticas que lo puedan combatir».

Como síntomas de esa precariedad, Negueruela ha señalado que hay empresas de las islas que tienen prácticamente a toda la plantilla a tiempo parcial; nueve de cada diez empleos que se crean son de carácter temporal y el 70 % de los contratos de los últimos cuatro años son de menos de 20 horas semanales.

El Govern ha detectado también jornadas excesivas, contrataciones abusivas y mengua de cotizaciones que reducen las prestaciones y pensiones y que «se generan salarios de pobreza, algo inasumible», ha dicho Negueruela, quien ha insistido en que «se ha generalizado el contrato a tiempo parcial» en las islas.

El plan tiene un coste de 200.000 euros para la Conselleria, que asume el desplazamiento, alojamiento y vehículo de los 32 inspectores que se trasladarán a Balears.

Lo que harán será verificar el alta en la Seguridad Social de los trabajadores, vigilar el cumplimiento de las jornadas laborales pactadas (con el contrato parcial como objetivo) y si los contratos temporales tienen causa o no, así como asegurarse de que las cotizaciones son por el tiempo realmente trabajado.

Como «objetivos de legislatura», el conseller de Trabajo se ha marcado la lucha contra el fraude en el contratación, promover el paso de eventuales a fijos, crear una oferta de más calidad y establecer un marco donde el diálogo sea lo que prime en las políticas de empleo.

El conseller ha agradecido el «diálogo fluido» con el Ministerio de Empleo y sus representantes en Baleares y con los agentes sociales que harán posible este plan.