Momento de la asamblea de MÉS. | M. À. Cañellas

Los más de 200 seguidores de MÉS que se reunieron este jueves en asamblea en Santa Maria ya tienen la mirada puesta en las primarias que han de designar la lista al Congreso y al Senado el próximo otoño. Están en juego muchos factores, «incluida la definición estratégica de la formación» ya que hay partidarios de establecer una coalición con Podemos. Analizando las pasadas autonómicas, esta coalición tiene un techo potencial de más de 120.000 votos.

Sin embargo, los dirigentes de MÉS calibran si las próximas generales se establecerán «en clave nacionalista o de izquierda alternativa». Ambas opciones son factibles, «otra cosa es que sean compatibles. En teoría sí lo son, pero habrá que ver cómo se articulan las listas». Por un lado la crisis económica determina que «habrá muchos votos de izquierdas y un entendimiento con Podemos poternciaría esta opción». Pero por el otro «es posible que el proceso catalán también despierte mucho más la sensibilidad nacionalista en Balears».

En teoría, MÉS ha aprobado un reglamento de primarias «abierto a toda la ciudadanía». Puede presentarse «quien quiera siempre que cuente con un número suficiente de avales». No obstante, la cocina de la organización, siempre dejando abierta la voz y la decisión a las asambleas, piensa en la mejor solución para obtener unos resultados óptimos «en unos comicios que se presentan más abiertos que nunca».

Así, podría estar bien visto en diferentes ámbitos de MÉS la presencia de un independiente de prestigio como cabeza de lista de al Congreso. Alguien de «categoría y con sensibilidad nacionalista reconocida», siempre que esta persona decidiese presentarse a las primarias y ser aceptado por la militancia, «sin ningún tipo de imposición y en un proceso completamente abierto».

MÉS obtuvo un resultado más que notable en los pasados comicios autonómicos que ahora pretende rentabilizar en las generales «para romper el tradicional bipartidismo PP-PSOE». Las encuestas les avalan y también la situación política y social tanto en Balears como en el conjunto de España. Quieren abrir brecha «en plena crisis del bipartidismo».