El agua, indispensable estos días para hacer frente a las altas temperaturas. | Jaume Morey

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La primer ola de calor del verano se despide este miércoles, cuando aún subirán en algunos puntos del país las temperaturas aunque comenzarán a descender los termómetros y la bajada se acentuará el jueves.

Sin embargo, el viernes volverá una nueva masa de aire cálido que elevará el mercurio, dando el pistoletazo de salida a la segunda ola de calor que, de momento, parece que, al menos, durará hasta el miércoles de la próxima semana, según la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET).

En Baleares continúa la alerta amarilla con temperaturas hasta los 36/38 grados, informa la AEMET, que además ha lanzado la advertencia de que existe un riesgo de incendios forestales «entre muy alto y extremo», por culpa de la masa cálida de viento que sopla desde el sureste.

A nivel nacional

Por su parte, Aragón tiene todas sus provincias en alerta naranja (riesgo importante) por altas temperaturas que llegarán hasta los 40 grados en el Bajo Aragón, en la Ribera del Ebro y en la zona sur en una franja horaria que abarca desde las 12:00 hasta las 18:00 horas.

Navarra sigue con aviso naranja por máximas que subirán hasta los 40 grados en la Ribera del Ebro y hasta los 37/38 grados en la vertiente cantábrica y en la zona centro.

Toda Castilla La-Mancha sigue en alerta amarilla por altas temperaturas que oscilarán entre los 35/38 grados en puntos de La Mancha albaceteña, Alcaraz, Segura, Hellín, Almansa, Alcarria conquense, Parameras de Molina y los montes de Toledo.

Cataluña tiene aviso naranja en Lleida por máximas que subirán hasta los 39 grados en amplias áreas de la Depresión central y alerta amarilla en Barcelona y Tarragona por temperaturas de hasta 36 grados.

Madrid, La Rioja, el País Vasco y las provincias de Córdoba, Granada, Jaén, Burgos y Soria siguen con alerta amarilla por temperaturas entre los 36/38 grados.

La alerta naranja implica un riesgo meteorológico importante, fenómenos meteorológicos no habituales y con cierto grado de peligro para las actividades usuales, y con la amarilla no existe riesgo meteorológico para la población en general, aunque sí para alguna actividad concreta.

Descenso mínimo de temperaturas

La portavoz de la AEMET, Ana Casals, ha explicado que este miércoles se acerca un frente por el oeste, aunque se deshará pronto y apenas dejará precipitaciones pero sí provocará un descenso térmico significativo, más acusado cuanto más al oeste.

Casals ha precisado que los descensos de 6 a 8 grados centígrados afectarán sobre todo a Portugal, Orense, oeste de León, Asturias, León, Zamora, Salamanca, en partes de Extremadura y en la cornisa cantábrica. En concreto, ha añadido que caerán ocho grados centígrados en las costas de Guipúzcoa, Vizcaya, interior de la provincia de La Coruña, interior de Orense, Pontevedra y Asturias.

Además, el jueves volverán a caer, salvo en La Coruña y en el extremo suroeste peninsular, e interior de Cádiz. La caída del termómetro será más acusada y se perderán 10 grados centígrados en parte de Cantabria, La Rijoa, norte de Burgos, Navarra y hasta 12 grados centígrados en Guipúzcoa, Alava y Vizcaya. Igualmente, bajarán en el valle del Ebro y en el Sistema Ibérico, donde estaban «muy altas».

Tras el «respiro» de estos dos próximos días, la portavoz ha anunciado que el viernes volverán a subir los termómetros y que ese día «parece que se iniciará la segunda ola de calor» del verano en la que también se podrían superar los 40 grados centígrados. «De momento no se ve el fin, ya que al menos parece que durará hasta el miércoles», ha comentado.

La portavoz ha adelantado que los termómetros subirán «mucho» en el Cantábrico oriental y superarán en ese periodo los 40 grados centígrados en los valles de los grandes ríos.

Un hecho «excepcional»

En su opinión, el hecho de que haya una ola de calor en junio, que cese durante dos días y comience una nueva, es «excepcional», aunque ha recordado que en las 80 olas de calor que se han registrado en España en los últimos 75 años, ha habido algunas muy largas. Del total de olas de calor, 45 de ellas se han registrado en Península, Baleares, Ceuta y Melilla y 35 en Canarias.

Casals ha apuntado que entre agosto y septiembre de 1976, Canarias registró una ola de calor que tuvo 14 días de duración y que la más larga fue la que se produjo en 2003 y que durante 16 días afectó a 38 provincias entre el 30 de julio al 14 de agosto. También ese año destacó la de los días 3, 4 y 9 de agosto, con 28 provincias afectadas.

Sin embargo, en territorio afectado se vio superada por la registrada entre el 8 y el 11 de agosto de 2012, que se extendió por 40 provincias.

Además, la de 2003 fue una «ola de calor» especialmente destacable en todos los sentidos, ya que la «anomalía de la ola» fue de 3,7 ºC , valor sólo superado por la «ola» de 1987, con 4 ºC .

En cuanto a Canarias, ha valorado que es «difícil» elegir la más relevante porque si se considera la duración, la más larga fue la del 28 de agosto hasta el 10 de septiembre de 1976, con 14 días de duración, aunque cuenta con una «anomalía de la ola» de las más bajas (2,3 ºC) y sólo afecta a la provincia de Santa Cruz de Tenerife.

Si se tiene en cuenta la anomalía de la ola, la que más destaca es la que se produjo entre los días 5 y 15 de agosto también en el año 1976, con una anomalía de 6,1 ºC, 11 días de duración y las dos provincias afectadas.

La portavoz ha recordado que para que se produzca como tal una ola de calor es preciso que, al menos, el 10 por ciento de las estaciones superen su temperatura umbral, al menos, durante tres días consecutivos.