Miralles, Armengol e Hila, cabezas de lista del PSIB, en la sede del partido durante la noche electoral | Pilar Pellicer

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El PSIB, el partido de la izquierda más votado en las elecciones del domingo, no exige la Presidencia del Govern como condición previa al inicio de las negociaciones. Sin embargo –y a la espera de la reunión de la Ejecutiva convocada para este martes–, todo parece ser fruto de una estrategia negociadora para visualizar una «nueva manera de hacer política».

Francina Armengol, la secretaria general del PSIB, se reunió este lunes con sus más inmediatos colaboradores antes de asistir a la reunión de la Ejecutiva federal en la que cada dirigente insular analizó los escenarios posibles para articular un cambio de gobierno. El PSIB tuvo menos votos, menos procentaje y menos escaños que hace cuatro años.
«No ha sido un buen resultado pero había encuestas que nos lo ponían peor», dijo el coordinador electoral de la campaña socialista y conseller insular electo, Cosme Bonet.

Desde Podem, el tercer partido en escaños, se reclama negociar sobre programas y no sobre cargos. Podem recuerda que «cualquier diputado o diputada» puede optar a presidir el Govern.

La candidata socialista precisa la mayoría absoluta para ser elegida en primera vuelta y el apoyo de al menos uno de los dos partidos para ser elegida por mayoría simple. Pero no puede presentarse como alternativa a Bauzá sin antes haber pactado.

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