El candidato a la Alcaldía de Palma por el PI, Toni Fuster, el segundo por la derecha, reunido con trabajadores de las bibliotecas públicas. | Proposta per les Illes

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El candidato del PI a la Alcaldía de Palma, Toni Fuster, ha recordado este sábado al gobierno de Cort que una biblioteca municipal no es un «negocio», tras reunirse con empleados de estas instalaciones municipales.

En un comunicado, el PI señala que los empleados públicos aún no han recibido la notificación por parte de Cort de que se privatizarán las bibliotecas de Son Gotleu y Son Cànaves.

Fuster ha acusado a los «políticos» del gobierno municipal de «vivir de espaldas al sector» y de «despreciar la cultura, que la gestionan como si fuera un gasto y no una inversión de futuro», ha denunciado el candidato a la Alcaldía, que también ha rechazado que el IVA cultural se sitúe en el 21 %.

"Las bibliotecas no deben ser un negocio; son un servicio público que garantiza el acceso a cultura a todo el mundo», ha esgrimido el candidato del PI, que ha considerado que, antes de adoptar cualquier medidas, el consistorio debería consultar a los empleados de las bibliotecas.

Las bibliotecas de barrio, ha señalado Fuster, cierran si sus trabajadores se enferman, tienen vacaciones o días libres porque no se realizan sustituciones.

El PI recuerda que la red municipal de bibliotecas públicas cuenta con 20 instalaciones y que en 2012 se cerraron cinco (Arenal, El Terreno, Solleric, Llevant y Establiments) y actualmente hay cinco privatizadas (Coll d'en Rabassa, Son Cladera, Son Ferriol, Son Sardina y Son Ximelis).

Además, ha advertido Fuster, parece que los casals de barri también tomarán este «camino de la privatización».