Unas 150 personas se han dado cita en la Plaça de Cort. | Pere Bota

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Alrededor de un centenar de personas han participado este sábado en la concentración convocada por 23 entidades sociales y sindicatos de las islas en la Plaça de Cort de Palma para sumarse a las marchas por la dignidad convocadas en toda España y han reclamado «pan, trabajo, techo y dignidad».

La lluvia ha restado participación a la concentración y ha impedido que los organizadores pudieran conectar con otras manifestaciones del resto del país, ya que no han podido instalar por seguridad la pantalla gigante con la que tenían previsto ver imágenes de otras ciudades.

Sí han asistido a la concentración los «Tambors per la pau», que han dado inicio al acto con su actuación, así como representantes políticos como el diputado de MÉS David Abril, el coordinador de EU Manel Carmona, líderes sindicales y de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca de Mallorca y varios representantes de Podemos.

Miembros de asociaciones como los sindicatos UGT, CCOO, USO, CGT y STEI, Memòria de Mallorca y la Federación de Asociaciones de Vecinos de Palma también han participado en la protesta contra los recortes y las políticas sociales llevadas a cabo por distintas administraciones.

La portavoz de una de las entidades convocantes, Maribel Alcázar, ha destacado que «veintitrés organizaciones sociales y partidos políticos se hayan sumado a la convocatoria con un manifiesto unitario y como espacio de participación de la ciudadana para hacer frente a las políticas neoliberales».

Los recortes en materia de igualdad, en asistencia sanitaria, en servicios públicos y la proliferación de los desahucios son algunas de las cuestiones que han provocado la protesta, según Alcázar, quien ha defendido el objetivo de «plantear una alternativa de unidad popular como respuesta», en declaraciones a los medios.

«El lema unitario habla de lo más fundamental: el pan, el trabajo, tener un techo y por encima de todo la dignidad», ha explicado la portavoz, que ha defendido «los servicios públicos en contra de las políticas neoliberales y de recortes».

Entre los principales problemas específicos de Baleares, Alcázar ha mencionado los proyectos de prospecciones petrolíferas en aguas del archipiélago o «el derecho a decidir».

Los participantes en la concentración han clamado contra «la emergencia social» que vive la ciudadanía, con millones de trabajadores en paro y «muchos sin esperanza de encontrar trabajo», según el manifiesto al que han dado lectura por fragmentos distintos portavoces.

Han criticado los recortes que están «hipotecando indefinidamente el futuro», «la voracidad insaciable de unos banqueros sin escrúpulos», la bajada de salarios, la migración forzosa de jóvenes al extranjero en busca de empleo y «las políticas ejecutadas por el gobierno del PP al dictado de la troika del Fondo Monetario Internacional, el Banco Central Europeo y la Comisión Europea».

La inyección de «decenas de miles de millones de euros para salvar a los bancos», los recortes de la libertad y la criminalización del sindicalismo y los movimientos sociales han sido otros motivos de crítica citados en el manifiesto, en el que también se ha mencionado la «descomposición del régimen surgido de la Constitución del 78, corroído por la corrupción».