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El domingo 27 de mayo de 2011, pasadas las 11 de la noche, un periodista abanicaba a José Ramón Bauzá para tratar de eliminar el sudor de su rostro mientras esperaba para entrar en directo en IB3. Ya era el virtual president del Govern. La sede del PP estaba abarrotada y el calor era insoportable cuando estaba a punto de finalizar el recuento electoral que daba al PP los mejores resultados de su historia: 35 diputados.

Pero tres años después, la euforia es preocupación: esos 35 diputados se consiguieron con apenas 2.100 votos más que en 2007, 2.000 votos que le faltaron a Jaume Matas. Son los que decidirán quién será el próximo president del Govern, y en el PP ya los dan por perdidos.

Los populares han comenzado a asumir que no tendrán la mayoría absoluta y confían en que las elecciones de mayo de 2015 dibujen un rompecabezas político de tal magnitud, un sudoku electoral tan complicado, que les permita gobernar en minoría ante la imposibilidad de acuerdo entre el resto de fuerzas políticas.

Los incendios del PP

El PP tiene incendios en Eivissa, Menorca, Manacor, Calvià, Inca y, sobre todo, Palma, donde no hay ni siquiera certeza de que Mateo Isern repita. La duda se despejará en septiembre, casi a la vez que en el PSIB, formación en la que Francina Armengol tiene garantizada la candidatura gracias a su victoria en las primarias. Ahora toca elegir candidato a Palma, donde Aina Calvo controla el partido. La moral entre los socialistas es muy baja, pero ahora se confía en el 'efecto Pedro Sánchez' para tratar de remontar.

El PSIB necesitará algo más que 2.000 votos para recuperar el terreno perdido y además no puede aspirar a gobernar si no es a través de un pacto con las otras formaciones de izquierdas. Més sigue sin candidatos, los elegirá en unas primarias, y ha iniciado conversaciones con EU para tratar de formar un bloque pre electoral. Las perspectivas de EU serían inmejorables si no fuera por que por el camino se les ha colado Podemos, que amenaza con fuerza a las formaciones de la izquierda tradicional. EU promueve una gran opción de izquierdas que integre a Més y Podemos, con el objetivo de desalojar al PP de las instituciones.

Pacto de izquierdas

Un pacto de izquierdas solo es posible si las otros dos partidos con opciones, el PI y UPyD, no consiguen representación. Las opciones de UPyD se han desinflado un poco y en el PI hay roces internos que habrá que ver cómo acaban. Pero, por paradójico que parezca, los dos partidos con más opciones de dejar al PP sin mayoría absoluta, pueden terminar siendo la salvación de José Ramón Bauzá: no parece probable que UPyD y PI se sientan cómodos apoyando a un gobierno con presencia de EU y Podemos, aunque el hecho de que José Ramón Bauzá sea la alternativa puede acabar obrando el milagro. En el PP confían en que no, y esperan no acabar la jornada electoral de 2015 con un sudor frío recorriendo su espalda.

La batalla se libra en Palma -donde los partidos cosechan la mitad de sus votos totales- y las formaciones siguen sin candidatos: el PP mantiene la tensión con Mateo Isern, aunque todo apunta a que en septiembre puede reunirse la Junta Territorial para resolver de una vez por todas si el alcalde repite y en qué condiciones. PSIB y Més tienen anunciadas primarias para este otoño en las que se elegirá a los cabezas de lista. En el caso de los socialistas, José Hila ya ha anunciado que se presenta, lo que le convierte en candidato 'de facto' ya que cuenta con el aval de Aina Calvo. En el PI la gran duda es Palma: tiene más o menos vertebrada una red por los municipios de Mallorca pero en la capital no hay forma de que encuentren candidato.