Tirme recibirá finalmente más de seis millones de prima eléctrica por la incineradora.

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El Consell de Mallorca se sumará a la petición de José Ramón Bauzá de que las instituciones rebajen en la medida de lo posible la presión fiscal y ya tiene decidido que el año próxima la tarifa de la incineradora volverá a quedar congelada en 2015, en pleno año electoral.

Para mantener el precio de la tasa de incineración, que este año es de 131,5 euros, el Consell contará con unos ingresos extraordinarios de Tirme, la empresa que gestiona la planta incineradora. La empresa que gestiona los residuos de Mallorca ha recibido la notificación de que la reforma del sistema eléctrico mantiene las primas a la energía renovable en los sistemas extrapeninsulares, es decir, en Balears, Canarias, Ceuta y Melilla.

Venta de electricidad

La planta incineradora produce energía gracias a la combustión y la electricidad se vende a los distribuidores. La energía de la incineración se considera renovable y de ahí que el régimen especial de energías renovables aprobado recientemente por el Gobierno permita que Tirme tenga esos seis millones de ingresos adicionales en concepto de prima.

Los seis millones no se los queda la compañía, sino que se aplica a la tarifa, lo que significa que baja el precio que pagan los ciudadanos. La consellera de Medi Ambient del Consell, Catalina Soler, se reunió ayer con los representantes de la comisión de incineración, a quienes informó de esta circunstancia.

Otra cuestión que posibilitará que la tasa quede congelada es la importación de residuos de Irlanda. Ya han llegado los primeros barcos de prueba al puerto de Alcúdia con residuos embalados. La empresa responsable de la gestión de las basuras en Mallorca los tiene almacenados a la espera de que puedan ser incinerados una vez pasado el verano.

Agujero económico

Lo que no podrá hacerse con la congelación de la tasa es compensar el déficit de tarifa que acumula Tirme y que supera los 30 millones de euros. El déficit se ha producido después de que, durante muchos años, el Consell aprobara unas tarifas más bajas de lo que realmente costaba el tratamiento de residuos. Ese dinero se deberá pagar a Tirme en algún momento.