TW
49

Comerç PIMEM y Afedeco afirman que el consumo no se está reactivando en Mallorca, en concreto, en el comercio tradicional mallorquín, afectando al volumen de ventas y a la propia actividad empresarial. Esta coyuntura se ha acentuado, en su opinión, este mes de mayo.

«La crisis está provocando un cambio en los hábitos de los consumidores, repercutiendo negativamente en el comercio tradicional mallorquín. Se aprecia que la gente tiene menos dinero para gastar y que se actúa con más prudencia. Por poner un ejemplo, si comparamos el final de abril y el principio de mayo de los últimos años, apreciamos que el nivel de ventas ha caído en torno a un 30 %. La tendencia en las estas primeras semanas es de caída del consumo en todo tipo de tiendas y comercios», señaló ayer la presidenta de Comerç PIMEM, Manela Campos.

El pequeño comercio, pese a esta evolución a la baja, «ha estado haciendo acopio de materiales y productos, lo cual puede dar una imagen distorsionada a los distribuidores de cómo está la situación. Los datos estadísticos que se están manejando sobre niveles de ventas y consumo no se ajustan a la realidad, ya que no son buenos. Los comercios han apostado porque esta coyuntura cambiará a positivo en los próximos meses, pero costará mejorar que vuelva la confianza a los consumidores», añadió.

Consumo

El presidente de Afedeco, Pau Bellinfante, afirma que «el consumo está estancado en el comercio tradicional mallorquín. No arrancan las ventas y la causa de ello, entre otras que existen, es que la gente tiene menos dinero para gastar y esto retrae el consumo. Los consumidores buscan lo más barato y se decantan por otras opciones comerciales, que afectan negativamente al pequeño y mediano comercio doméstico».

Sectores como el de panaderías y pastelerías, según el presidente del gremio en la PIMEM, Miquel Torrens, se muestran «sorprendidos por retraimiento del consumo doméstico en este mes de mayo. No tiene una explicación lógica, a no ser que falte confianza y que los cambios de los hábitos de los consumidores se están viendo alterados por no existir confianza. El consumidor mira mucho el precio y le cuesta pagar más la calidad. También el exceso de oferta comercial repercute negativamente».

La presidenta de la Asociación de Bebidas Refrescantes de PIMEM, Leonor Fuster, incide en la falta de confianza, «pero si lo comparamos con la actividad del comercio turístico, la situación es muy diferente. En el resto del comercio no se fía y se paga el 80 % de la producción en la modalidad de pronto pago».

En los supermercados de la Part Forana, «tampoco se han reactivado las ventas», afirman desde la PIMEM.