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Un informe sobre la grabación de la Infanta Cristina durante su declaración judicial en el caso Nóos apunta a la existencia de «numerosos errores, contradicciones y aseveraciones inciertas» en el informe elaborado por la UDEF sobre el vídeo y considera que la falta de pruebas técnicas, «entre otros defectos», lleva a que «la conclusión de la autoría sea totalmente errónea», señalando que la posición desde la que se toma la imagen apunta a una persona que trabaja como funcionaria.

Así, en dicho documento, elaborado por tres expertos en Informática y Seguridad de la Información y profesores de la Universidad de Málaga (UMA) a petición del letrado malagueño Francisco Carvajal, imputado por estos hechos, se analizan la grabación y otros documentos gráficos relacionados y las conclusiones se comparan con los resultados que se extrajeron del informe elaborado en su día por la UDEF.

Esta pericial concluye que «las imágenes han sido manipuladas» y que las transformaciones realizadas «son de diferente tipo». Además, se pone de manifiesto por los análisis realizados que el audio y las imágenes que forman el vídeo «han sido combinados con posterioridad a la grabación» y, por tanto, «no puede establecerse relación temporal alguna entre ambos elementos».

Asimismo, se extrae que las imágenes «fueron grabadas en diferentes momentos de la declaración y no en los primeros minutos de la misma», al tiempo que se determina que el vídeo está formado por planos independientes «que se han concatenado para formarlo». Además, se concluye que la cámara estaba en un dispositivo «portado en la mano o en el antebrazo como un reloj, una pulsera o, menos probablemente, un anillo».

Así, tras analizar todo lo anterior, se sitúa la posición de la cámara «en la segunda banca del lateral derecho». En este punto, se estudian los diferentes planos del vídeo y las ubicaciones en las distintas filas, descartando que la localización sea la que tenía el abogado malagueño, sino que se alude, en otra de las conclusiones, a que la posición desde la que se efectúa la grabación apunta a una persona que trabaja como funcionaria.

El informe, remitido al juzgado que se encarga de estas diligencias, insiste en que las bases sobre las que se establece la autoría del vídeo en el estudio de la UDEF están «carentes de toda fiabilidad científica» y asegura que hay afirmaciones «manifiestamente incorrectas» en dicho documento, en el que, según se pone como ejemplo, hay un croquis «falto del rigor técnico propio de un informe profesional».