Un grupo de encantadores niños-payaso del colegio San Mónica de Palma. | Jaume Morey

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Si en alguna fecha son protagonistas los niños es, con permiso de la Navidad, los Carnavales. La prueba de ello se ha visto en los colegios de toda Mallorca, que han vivido sus tradicionales ruetas, que se celebran coincidiendo con el Dijous Llarder.

Así, los más pequeños han cambiado sus uniformes o su ropa de calle por disfraces de sus personajes favoritos, de las profesiones que les gustaría ejercer de mayores o, simplemente, de objetos cotidianos. De esta guisa han desfilado frente a sus orgullosos profesores y padres -en muchas ocasiones artífices de dichos disfraces-, algunos de los cuales se han animado a acompañar a sus retoños vistiéndose también de Carnaval.