TW
34

Los mensajes esperanzadores sobre el final de la crisis no servirán para acabar con la creciente ola de emigración de residentes de Balears al extranjero, según constata el Instituto Nacional de Estadística (INE) en el último informe dado a conocer ayer. Las proyecciones de población a corto plazo, con el horizonte puesto en 2023, señalan que en los próximos diez años un total de 156.963 residentes en las Balears abandonarán el archipiélago con destino al extranjero.

Las previsiones apuntan a que 2013 será el que marque el récord, con un total de 16.122 emigrantes, y a partir del año que viene la cifra baja suavemente hasta 2022, con una media superior a las 15.000 anuales.

Inmigración

El INE estima que la llegada de población extranjera se ralentizará durante este decenio y será de una media de 13.780 inmigrantes al año, 137.800 en total, lo que da un saldo migratorio negativo para las Islas: en los próximos diez años habrá más emigrantes que inmigrantes.

No es el único cambio sustancial en materia demográfica, porque el INE calcula además que se producirá una caída notable en los nacimientos. Si en 2013 se prevé que nacerán 11.266 niños, la cifra caen a 8.748 en 2022 según las previsiones estadísticas. El dato es preocupante porque va además acompañado de un lento aumento de las defunciones, derivadas del progresivo envejecimiento de la población. Este año morirán 7.877 personas, según los cálculos del INE; dentro de diez años, el número de fallecidos será de 8.251.

Los datos son muy significativos ya que implican que el crecimiento vegetativo de Balears se estanca. Es la cifra que marca la diferencia entre nacimientos y defunciones: en 2013, el saldo será positivo en 3.389 personas más, pero en 2022 esta cifra desciende de forma elocuente y se queda en tan solo 497 personas.

Las razones de este descenso hay que buscarlas, precisamente, en la emigración. Dado que la población que abandona las Islas es joven, desciende la natalidad y con ella baja el crecimiento vegetativo de la población en general.

La consecuencia más directa de todos estos cambios es lógica: en diez años, la población de Balears bajará dado que la gente emigra y hay menos nacimientos que ahora.

Los datos globales

Según el Instituto Nacional de Estadística, en 2023 vivirán en las Islas 1.102.892 habitantes. Si se tiene en cuenta que a 1 de enero de este año la población de Balears era de 1.110.399 habitantes, la conclusión es que las Islas perderán población durante este próximo decenio: habrá 7.507 personas menos que en enero de este año, según la documentación oficial dada a conocer ayer por el INE.

El descenso de población no es mayor porque a su vez baja la emigración de Balears hacia la Península. Se calcula que este año emigrarán a otras comunidades 13.783 residentes frente a los 12.342 que se calculan para 2022. También baja el número de residentes en otras comunidades que vendrá a vivir a las Islas: si este año han llegado 17.364, en el año 2022 el INE calcula que serán un total de 14.365 habitantes.