Imagen de la graduación de alumnos del pasado curso del CESAG que tuvo lugar en su sede de sa Vileta. | Teresa Ayuga

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La directora de Centro de Enseñanza Superior Alberta Giménez (CESAG), María Canel Ladrón de Guevara, confirmó ayer que «está en proceso» la adscripción de los estudios que imparte a la Universidad Pontificia de Comillas (Madrid), una decisión que rompe una vinculación que se ha venido manteniendo desde hace 35 años con la Universitat de les Illes Balears.

«Hace tiempo que estábamos estudiando una vinculación con una universidad católica por una cuestión claramente identitaria», comenta Canel, que añade que «nuestra formación en la Congregación de la Pureza de María es ignaciana y nuestro proyecto educativo con la Universidad Pontificia de Comillas -gestionada por los jesuitas- es similar».

Plan de estudios

Las divergencias entre el CESAG y la UIB hace tiempo que estaban sobre la mesa, toda vez que el centro religioso trataba de ampliar su oferta de formación universitaria, una estrategia que no era compartido por los gestores universitarios.

La responsable del CESAG no oculta que «en la actual situación no teníamos opción de tener nuestro propio plan de estudios, el encaje con una universidad pública era complicado». No obstante, María Canel quiere dejar constancia de que «nosotros no queremos dar un portazo a la UIB».

La directora del CESAG adelanta que el acuerdo con Comillas, de la que destaca «el enorme prestigio que tiene» (ofrece la titulación del ICADE), significará que «habrá cambios en los planes de estudios» en los grados que imparte: Educación Primaria, Educación Infantil, Periodismo, Comunicación Audiovisual y Publicidad y Relaciones públicas. Todo el profesorado ha tenido que superar unas pruebas de homologación exigidas por la Universidad de Comillas.

«El proceso será largo», advirte María Canel, toda vez que implica la participación de las administraciones autonómicas de Balears y Madrid, que deberán autorizar la nueva adscripción del CESAG, además de la supervisión del Ministerio.

Para evitar posibles suspicacias, Canel puntualiza que para el CESAG «es innegociable que nuestros alumnos sigan siendo competentes en lengua catalana», una cuestión que queda contemplada en la redacción del acuerdo con la Universidad de Comillas.