La Agencia Tributaria ha remitido al juez instructor del'caso Nóos', José Castro, un informe en el que revela que Iñaki Urdangarin y Diego Torres utilizaron a las empresas 'satélites' del instituto sin ánimo de lucro para cruzar, en cinco años, un total de 425 facturas simuladas o sospechosas por una cuantía de 6,4 millones de euros.

Urdangarin y Torres emplearon a sus sociedades (ver gráfico) para mover el dinero en un circuito interno vertiginoso, pero siempre con el mismo resultado: todas cobraban a Nóos por trabajos ficticios o de difícil justificación.

El juez había solicitado a Hacienda que elaborara un informe ante «la posible existencia de facturas simuladas cruzadas entre las mercantiles vinculadas a Urdangarin y Torres, y al propio Instituto Nóos de Investigación Aplicada», así como «la trascendencia fiscal de las supuestas contrataciones ficticias de personal por parte de Nóos».

Las sociedades investigadas han sido: Nóos Consultoría Estratégica, Virtula Strategies, Shiriaimisu, Intuir Strategy Innovation, De Goes Center y Aizoon, ésta última, propiedad de Urdangarin y de su esposa, la infanta Cristina. Según la Agencia Tributaria las 425 facturas cruzadas sospechosas que intercambiaron esas mercantiles fueron 70 en 2004, 82 (2005), 118 (2006), 104 (2007) y 45 (2008).

Incongruencias

Los inspectores destacan en el informe, que forma parte del sumario de la causa, diversas incongruencias en la justificación de las facturas, ya sea por eventos no celebrados (ni el Illes Balears Forum ni el Valencia Sumitt se realizaron en 2007), duplicidades, ya que entre los servicios que unas entidades facturan a otras se observan conceptos «que pudieran solaparse bien con los servicios contratados a terceros externos, bien con los que aparentemente prestaron otros miembros del propio conglomerado», según Hacienda.

El fiscal anticorrupción Pedro Horrach ultima su escrito de acusación con las penas de cárcel que pedirá para Urdangarin y Torres, entre otros imputados, haciendo hincapié en las diversas irregularidades detectadas por la Agencia Tributaria en las cuentas de Nóos.

Por ello, tiene decidido unir el delito de malversación en concurso medial con el de falsedad documental, precisamente, por el importante cúmulo de facturas supuestamente falsas.

Hacienda señala en su informe que «buena parte de los conceptos empleados (en las facturas)» y las cifras «de importe notable», resulta si cabe «más estridente todavía».