Jaume Santandreu, en el interior de la cocina de Can Gazà, centro de atención a los marginados. | XISCO FUSTER

TW
15

Los cinco responsables de la gestión del centro de atención a los marginados de Can Gazà, encabezados por Jaume Santandreu, han hecho público un manifiesto en el que se muestran muy críticos con la política de subvenciones a las entidades sociales que realiza el Govern, del que considera que «sólo es muy generoso según con quién».

La denuncia de Can Gazà «va contra la injusticia del Govern, que con caudales del pueblo favorece a una única entidad privada sin afán de lucro mientras ahoga otras igualmente imprescindibles y necesarias para le bien común. La injustica la comete quien da la ayuda, no el que la recibe». En concreto, el escrito hace una mención expresa de Projecte Home, que «una vez más, sin concurso público y desde la Vicepresidència y no desde las consellerias con competencias en el tratamiento de las toxicomanías» ha recibido cantidades millonarias.

En el manifesto firmado por los responsables de Can Gazà -Jaume Santandreu, Miquel Àngel Castell, Emili Contreras, Jaume Mateu y Catalina Castell- se señala que las subvenciones a Projecte Home «se ha quitado a otras entidades que también hacen un servicio público, como por ejemplo Càritas».

La lotería

«Para nada juzgamos la labor de Projecte Home -al frente del cual se encuentra el sacerdote Tomeu Català-, como tampoco le pedimos el gesto heroico de compartir la lotería del poder como los más desgraciados», añadiendo a continuación que «tampoco criticamos sus otros métodos de recoger el dinero de la solidaridad de las instituciones y de las personas, incluso que se hayan multiplicado sus peticionarios hasta el punto de invadir las calles y las grandes superficies comerciales».

El manifiesto concluye con la denuncia de los que se considera una «terrible injusticia» y la «flagrante discriminación» con comete el Govern.