Fiesta en la discoteca Pachá en Eivissa, isla en la que existen un total de 60 discotecas. | INDI

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La crisis económica, la caída del poder adquisitivo de los turistas y el impacto de alza del IVA ha provocado que desde 2008 haya caído el volumen de negocio en el sector de las discotecas, salas de fiestas, bares musicales, cafés conciertos, salas de música concierto y derivados uno 35,5 %, según la patronal que controla esta actividad en las Islas.

Su presidente, Jesús Sánchez, indica que el volumen de facturación en 2012 fue de 875 millones de euros, «lo que demuestra que el denominado ocio nocturno tiene un impacto muy positivo en el PIB balear, más aún cuando genera 3.300 empleos en el sector de las discotecas y unos 3.120 en el resto de actividades que engloba nuestra patronal (ver gráfico adjunto)».

Competencia

Haciendo la salvedad de que los meses de junio, julio, agosto y septiembre son de máxima actividad y los más rentables, Sánchez indica que «la estacionalidad tiene un efecto negativo en este sector. A esto hay que sumar factores que con el paso de los años han ido incidiendo en la cuenta de resultados de las empresas. El último dato a reseñar, por ejemplo, es que la oferta de ocio nocturna está excluida del IVA reducido. Así, mientras en nuestro sector las consumiciones tienen que pagar un IVA del 21 %, en otros sectores se aplica el IVA reducido del 10 %. Esto explica la caída en picado de las ventas en nuestro sector en el último año y medio».

El desglose de la actividad por islas es muy diverso, ya que la oferta de ocio es diferente en Eivissa en relación con Menorca y Mallorca: «Es una actividad vinculada al turismo muy estacional, pero está muy penalizada en la Ley del Turismo o en los planes de modernización, caso del PRI en la Platja de Palma. A esto hay que sumar la competencia desleal de los boat parties, la aparición de los beach clubs y las actividades secundarias, principalmente en hoteles. El 'botellón' también ha repercutido negativamente, lo cual demuestra que tenemos que competir de forma desigual con otros sectores que suponen una clara competencia desleal a nuestra actividad empresarial».