Imagen de archivo de escolares de un centro educativo de las Islas. | ARGUI

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La Conselleria d´Educació no pagó a los colegios concertados la mensualidad de gastos de funcionamiento del mes de julio, con lo que la deuda pendiente ya es de tres meses. Lo peor, según los responsables de la patronal mayoritaria de la enseñanza concertada, es que «ni nos han dado explicaciones de por qué no hemos cobrado en julio, ni tenemos ninguna garantía de que vayamos a cobrar en agosto, meses que muchos centros aprovechan para realizar obras de reforma o arreglos», lamentó Bernat Alemany, presidente de Escola Catòlica.


Ritmo roto

Alemany explicó que este año se había conseguido un buen ritmo de pagos mensuales, aunque se arrastra la deuda de dos meses, «pero en julio se ha roto sin explicación ni aviso previo». Y, criticó, «aunque hemos llamado repetidamente a la Conselleria, no hemos conseguido que ni la consellera ni ningún otro responsable nos atienda, están todos de vacaciones».

Así, la deuda con los colegios concertados asciende ya a los 4,5 millones –a razón de 1,5 millones por mes– y es un dinero que corresponde a los gastos de funcionamiento de los centros, que incluyen la nómina del personal no docente.

Pero, además, el Ejecutivo autonómico también tiene pendiente con estos colegios la liquidación en materia de sustituciones, todas las del curso pasado y una parte de las de hace dos cursos, y les debe desde hace dos años cerca de 700.000 euros en concepto de las subvenciones por las pizarras digitales.