El primer ministro británico y su mujer tomaron algo en uno de los restaurantes de Benirrás. | POOL

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La familia Cameron eligió ayer una de sus playas favoritas de Eivissa, Benirràs, para pasar su primer día de vacaciones en la isla. Mientras al primer ministro del Reino Unido le llueven las críticas en su país por su escapada ibicenca en plena crisis por el asesinato de un soldado en una calle de Londres, él ajeno a esta polémica, prefirió disfrutar de la cálida temperatura mediterrénea y acompañar a su familia en sus vacaciones.

El matrimonio Cameron custodiado por unas fuertes medidas de seguridad, al menos seis personas, llegó a la playa de Benirràs a primera hora de la mañana. Tras tomar un aperitivo en un restaurante de la playa, David Cameron y su esposa Samantha abandonaron el lugar para ir a recoger a sus tres hijos y regresar a la playa unas horas más tarde. Los Cameron se desplazan por la isla en un modesto monovolumen acompañados de una pareja de amigos y, según diversas fuentes, su mujer y sus hijos tienen intención de pasar una semana en la isla, como ya lo hicieron la última vez que la visitaron, en mayo de 2011.