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El Parlament ha rechazado con los votos del PP una iniciativa de MÉS, apoyada por el PSIB-PSOE, en favor de la República como forma de Estado porque la «Monarquía está acabada y debe dar paso a un nuevo sistema elegido por los ciudadanos», ha defendido el diputado econacionalista Nel Martí.

En la exposición de motivos de esta proposición no de ley se recuerdan los «escándalos» en los que está «implicada» la Familia Real española y que uno de sus miembros ha podido emplear su estatus para lograr un trato a favor de las administraciones públicas, en referencia a Iñaki Urdangarin y el caso Nóos.

Martí ha mantenido que deben ser los ciudadanos españoles quienes decidan entre República y Monarquía, y que ésta no puede ser el «agua del Carmen» que se vendía antaño en las farmacias para curar todo tipo de males casi de manera «milagrosa».

«Ha llegado el momento de modernizar el Estado», ha sostenido Martí, que ha criticado que la representatividad del Estado no puede estar fundamentado en cuestiones «dinásticas, divinas o esotéricas», sino en la voluntad del pueblo.

La iniciativa constaba de tres puntos que han sido rechazados con el voto contrario de los populares y el afirmativo de econacionalistas y socialistas. MÉS ha aceptado las mejoras propuestas por el PSIB a través de transacciones en los dos primeros.

Por tanto, en primer lugar se pretendía que se aprobara que «el Parlament afirma que el sistema de elección republicano, con un jefe de Estado elegido a través del sufragio universal libre, directo y secreto, es más democrático que una monarquía hereditaria». En el segundo punto, «el Parlament de les Illes Balears se declara a favor de que la elección entre la Monarquía y República debe ser decidida por el pueblo».

Finalmente, en el tercer apartado de esta iniciativa «el Parlament considera que los títulos nobiliarios no deben tener reconocimiento oficial».

El diputado socialista Cosme Bonet ha aludido a la actual crisis económica y social, al malestar de los ciudadanos y a la falta de credibilidad de las instituciones, por lo que el actual sistema necesita «modernizarse y ponerse al día» tras la aprobación de la Constitución Española de 1978.

«Hay que dar pasos para recuperar legitimidad democrática», ha dicho Bonet, que ha alabado durante su intervención tanto el periodo de la II República Española como forma de gobierno como el papel desarrollado durante las últimas décadas por el Rey Juan Carlos y su papel fundamental para frenar el golpe de Estado de 1981.

Por su parte, el diputado del PP Miguel Jerez ha defendido al rey de España como «figura moral» que «reina pero no gobierna» y como «embajador» de todos los españoles y ha resaltado los últimos 34 años «plenos» de estabilidad y prosperidad en España.

El PP también ha presentado una enmienda alternativa que no ha sido aceptada por MÉS que tenía como objetivo que el Parlament constatar que «la forma política escogida por el pueblo mediante el referéndum de 1978 que aprobó la Constitución Española (...) constituye un modelo eficaz de defensa de los derechos y libertades públicas que promueve de manera efectiva los valores de la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político».