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Habrá cambios en el Govern y se harán este mismo mes. El president del Ejecutivo, José Ramón Bauzá, prepara una remodelación de su gabinete en la que la pieza clave es la más que probable sustitución de Rafael Bosch como conseller d'Educació. Las fuentes consultadas aseguran que la decisión firme aún no se ha tomado, pero el president considera que Bosch no está implicado lo que debería en la política lingüística del Govern. Consideran que es el president en persona quien está tirando del carro, cuando este papel debería jugarlo Bosch.

Tras dos años de recortes y de una política basada en ajustes y en pago de facturas, Bauzá considera que ha llegado el momento de comenzar a hacer la política que diseñó el PP en el programa electoral. Y es aquí donde se duda del grado de implicación del actual conseller. Las fuentes consultadas no quisieron desvelar quién puede ser el sustituto de Bosch si finalmente cae.

Más cambios

No es el único cambio que medita Bauzá ya que, además de sustituir a Bosch, sopesa reforzar otros dos departamentos: la Vicepresidència económica y la Conselleria de Salut. En el caso de la Vicepresidència, los cambios se producirán en el segundo nivel, ya que Bauzá sigue contando con Aguiló. Lo que se busca con este cambio es reforzar la parte vinculada a la economía productiva, donde habría algún tipo de refuerzo y donde no se descarta la salida de algún director general muy cuestionado.

El tercer gran eje del cambio está en la actual Conselleria de Salut. El president estudia la conveniencia de desdoblar la Conselleria; Martí Sansaloni seguiría al frente de Salut, pero todas las competencias relacionadas con Benestar Social quedarían agrupadas en otro departamento. La duda está en saber si habrá un conseller más, que se ocupará de Benestar Social, o si se nombrará algo parecido a un viceconseller que se ocupe de esta materia. Sería un esquema parecido al que se eligió en su día para Vicepresidència.

Carlos Delgado

En esta remodelación del Govern no aparece la figura de Carlos Delgado. De hecho, Bauzá está satisfecho con la labor del conseller y valora su fidelidad. El president prefiere tener a Delgado controlado en el Ejecutivo que fuera haciendo oposición a las políticas del Govern.

Esta intención del president puede chocar, sin embargo, con los tiempos judiciales. Si Delgado es finalmente imputado por el caso de la radio de Calvià, José Ramón Bauzá tiene claro que saldrá del Govern. Lo que sí está claro es que la posible remodelación no está pendiente de lo que pase con Delgado y la intención es hacerla este mes, según las fuentes consultadas.