Expertos forenses trasladaron ayer, desde el panteón familiar en Palma, los restos de Juan March en un contenedor especial. | T. Ayuga

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Restos óseos del financiero mallorquín Juan March Ordinas fueron extraídos ayer de su tumba en el cementerio de Palma para verificar con pruebas de ADN si se corresponden con la demanda de filiación promovida por Ana María Gallart, que afirma ser su hija.

El proceso de exhumación de los restos de March Ordinas se llevó a cabo tras unos trabajos previos de cerca de tres horas, consistentes en la retirada de una losa de varias toneladas de peso que preside el mausoleo y la rotura de otros enlosados posteriores de menor envergadura.

Una vez en presencia del féretro en el que descansaba el cadáver desde su entierro en 1962, la manipulación del mismo desembocó en el desmembrado natural de su parte de madera. La extracción de muestras de los restos mortales de Juan March -en buen estado de conservación pero no momificados- hubo de llevarse a cabo en una de las dependencias auxiliares del panteón, a la que sólo tuvieron acceso los especialistas forenses.

En cumplimiento de una diligencia de un juzgado de lo Civil de Madrid, la extracción de restos en los que puede establecerse el parentesco en primer grado ascendente entre hijo y padre fue llevado a cabo conforme a los protocolos judiciales de este tipo de casos, extrayéndose hasta cinco muestras que corresponden a la peritación judicial, a la parte demandante y a la parte demandada.

En este último caso se trataba de tres familiares directos de March Ordinas, puesto que las demandas para establecer filiación afectan al conjunto de los allegados más próximos de la persona afectada por la demanda.

Resultados

Los análisis del ADN por parte del juzgado que entiende la causa descansarán en el dictamen del Instituto de Medicina Toxicológica, con sede en Madrid, mientras las partes personadas en la causa pueden obtenerlos en cualquiera de las entidades privadas con habilitación en territorio español.

En el caso oficial se calcula que el resultado puede ser conocido en cuestión de meses, mientras las empresas privadas aseguran en su publicidad sus dictámenes en mucho menos tiempo.

En todo caso será a partir de ahora cuando se proceda a la extracción del rasgo genético de la demandante a partir de la posibilidad científica considerada hoy más fiable como es la muestra bucal con torunda, el cepillo de extracción de mucosa ya ampliamente conocido por series televisivas como ‘CSI’.

El bufete de abogados Osuna, que representa a la demandante, es conocido en los últimos años por su intervención -en parte exitosa- en sonados casos de filiación, uno de ellos referido al decimoquinto duque de Alba.

También ha intervenido, siempre en referencia a ciudadanos españoles, en causas de filiación en Argentina, México y Malta.