El mausoleo de la familia March, en el cementerio de Palma. | J. TORRES

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Los cuatro peritos que participarán mañana en la exhumación de los restos de Juan March Ordinas, para resolver una demanda de paternidad, esperán encontrar el cadáver momificado.

Cuando falleció el financiero mallorquín, en 1962, su cuerpo fue embalsamado, según consta en los archivos de la Empresa Funeraria Municipal (EFM).

Está previsto que las diligencias se inicien sobre las nueve de la mañana en el mausoleo de la familia, en el cementerio de Palma. Una grúa tiene que levantar una lápida con una estatua, y se espera que estos trabajos tarden unas dos horas o más en finalizar.

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Como testigos estarán presentes cuatro forenses. Tres contratados por la familia March y el cuarto es Javier Alarcón, el perito oficial y director del instituto de Medicina Legal de Baleares.

Cuando se haya abierto la tumba se tiene previsto sacar la caja mortuoria entera y trasladarla con una furgoneta a la clínica forense donde se practican las autopsias.

Allí, si efectivamente el cadáver fue embalsamado y, por lo tanto, estará momificado, el médico forense cortará trozos de huesos de las extremidades. De éstos se les extraerán muestras de la médula ósea, que serán colocados en un recipiente y enviados al Instituto Nacional de Toxicología, en la capital del Estado.

Todos estos trabajos está previsto que finalicen a primera hora de la tarde aunque, evidentemente, los resultados del ADN tardarán días en conocere.

La demanda de paternidad la presentó el bufete de abogados Osuna-Yuste de Écija y las diligencias las instruye el Juzgado número 8 de Madrid. A finales de agosto de 2012 se recibió en un juzgado de Palma la petición de que se efectuara la exhumación. La misma se ha retrasado debido a que se ha tenido que encontrar la grúa idónea para levantar la lápida del mausoleo sin ocasionar daños al mismo.