Rafael Bosch, durante la rueda de prensa posterior al Consell de Govern.

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El vicepresidente económico, Josep Ignasi Aguiló, informó ayer durante la reunión del Consell de Govern que ya tiene ultimados los cambios que introducirá en su proyecto de ley para la creación de nuevos impuestos, y que ha provocado el rechazo de las patronales de los sectores afectados.

Los impuestos afectan a los rent a car, las grandes superficies y a los envases. Pimeco y Afedeco, con quienes Aguiló se reunirá el lunes, reclamaron ayer al Ejecutivo que analizara la viabilidad jurídica del tributo que grava los envases. Entienden que una sentencia del Tribunal Supremo lo invalida.

El portavoz del Ejecutivo, Rafael Bosch, dijo que no está sobre la mesa prescindir de algunos de los impuestos. «Son necesarios aunque, como cada vez que se anuncia alguno, es lógico que haya rechazos», manifestó. Según el portavoz, lo se está «afinando» el proyecto con vistas a la reunión del lunes. Dijo que nunca es satisfactorio introducir nuevos impuestos, si bien insistió en que es necesario aplicarlos.

‘Rent a car’

Una de las posibilidades que contempla el departamento que dirige Josep Ignasi Aguiló es que el impuesto se aplique únicamente en temporada baja. Sobre el impuesto que grava a las grandes superficies según el espacio que ocupan es cambiar los baremos. La gran duda sobre el impuesto de envases es cómo se cobrará.

La previsión de ingresos contemplada en los Presupuestos, aunque los tributos no están aprobados, era de 135 millones de euros.

Bosch precisó ayer que se trataba de una cantidad «estimada». El portavoz dejó en el aire cuál sería la cantidad que finalmente llegue a las arcas públicas. Según Bosch, el vicepresidente económico no aludió ayer a la posibilidad de que se pudiera producir «una bajada» en la recaudación.

En relación al impuesto sobre envases, desde las patronales del sector, Pimeco y Afedeco, se indicó que se trata de una «doble imposición». Recordando una sentencia del Tribunal Supremo referida a Castilla-La Mancha, afirmaron que «si los tributos medioambientales no son viables, el Govern estaría hipotecando el futuro de las Islas y del Ejecutivo balear a que le tocase la ‘papeleta’ de devolver lo recaudado.

También los partidos de la oposición se oponen a estos tributos y proponen alternativas. El PSM propone una ‘tasa turística’ parecida a la ecotasa y el PSIB reclama un impuesto que grave los depósitos bancarios. La oposición afirma que los tributos del Govern sólo gravan a las clases medias.