Unos pacientes son atendidos en el mostrador de un centro de salud. | Jaume Morey

TW
1

Enfermos crónicos se han puesto en contacto con este periódico para denunciar que el sistema utilizado para validar la medicación y la posterior adquisición de los fármacos en las oficinas de farmacia crea algunas complicaciones.

El problema reside en que sólo el médico de familia titular puede prescribir los fármacos por un período máximo de un año y que si el médico es un sustituto la confirmación de los medicamentos sólo se puede hacer por un período máximo de tres meses.

IB-Salut

Así lo han confirmado fuentes del IB-Salut manifestando que sólo el médico de familia titular puede validar los medicamentos por un período máximo de un año. Si el médico es un sustituto únicamente los puede confirmar por tres meses.

Los pacientes ancianos con pluripatologías y los enfermos crónicos son los más perjudicados por este sistema porque, al mismo tiempo, son los que más medicamentos consumen.

La tarjeta sanitaria del IB-Salut incluye, desde hace años, el sistema de receta electrónica por el cual únicamente hace falta introducir los datos de los fármacos que utiliza el paciente, a través del sistema informático, para que estos queden registrados.

Una vez registrados los datos, el paciente puede acudir a la farmacia para poder adquirir los medicamentos sólo entregando la tarjeta sanitaria al farmacéutico que lo confirmará a través del sistema informático y dispensara el fármaco.

Al utilizar el sistema de receta electrónica, si se tiene una relación de confianza con el médico de familia, se puede pedir la validación de los fármacos de uso habitual por vía telefónica.

En general, hay que tener en cuenta que los médicos de familia suelen tener un gran respeto por la opinión de sus pacientes, y más si se trata de enfermos crónicos y ancianos con los que tienen una relación bastante directa. En algunos casos hay médicos que optan por prescribir los fármacos en períodos menores a un año precisamente para que las visitas de los enfermos a los que atienden sean más constantes, para hablar con ellos de cómo están reaccionando a su tratamiento.