Bernat Coll, presidente de Pimeco. | ultimahora.es

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La patronal del pequeño y mediano comercio Pimeco señala que si en si en 2011 las ventas cayeron en 47 millones de euros respecto a 2010, este año los comercios cerrarán «con 120 millones menos que en 2011, por lo que casi se ha triplicado la diferencia en negativo», señala Bernat Coll, presidente de Pimeco.

Para Coll, tras estos dos ejercicios a la baja, «esperamos tocar fondo en 2013, para que los empresarios podamos organizarnos mediante una nueva forma de vender. Es decir, reinventarnos».

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El presidente de esta patronal puntualiza que 2012, «no ha sido un buen año y estamos un poco psicológicamente desanimados. Los comerciantes están pasando por unos años muy tortuosos, por lo que ahora deben acostumbrarse a que ya nada será lo mismo que antes».

En cuanto a la evolución de la campaña de Navidad, Coll señala que el pasado fin de semana, previo a las celebraciones navideñas, fue peor que el del año pasado, indicando que «a pesar de que ha habido mucha gente en la calle, el comercio no ha estado tan animado. Algo normal puesto que estos comercios llevan muchos meses en negativo».

Coll explica que, aunque las ventas han subido en diciembre, debido a la campaña navideña, este incremento no ha respondido «a lo que estaban acostumbrados los comerciantes, por lo que ya no se debe pensar en hace cinco años, sino que los empresarios tienen que acostumbrarse a vender menos y adaptarse a las nuevas circunstancias que impone la actual coyuntura económica».

En opinión de Pimeco, los Gobiernos central y autonómico «cada vez hacen más recortes que provocan que no haya consumo, por lo que si los ciudadanos no tienen dinero para gastar, los comercios pueden hacer lo que sea, que no habrá manera de activar las ventas».

Pimeco, así como la otra patronal del comercio Afedeco, coinciden en señalar en que se aprecia una dinamización del centro de Palma con las nuevas medidas incentivadoras para captar más consumo, pero también ambas coinciden en que los únicos beneficiarios son las grandes superficies, en detrimento del pequeño y mediano comercio de Palma.