José Ramón Bauzá y Teresa Palmer, durante la celebración del día de la Constitución en el Palau de la Almudaina. | Jaume Morey

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El acto institucional de celebración de la Constitución se convirtió ayer en un acto oficial de exaltación a la unidad de España, una idea que recalcaron en sus discursos tanto la delegada del Gobierno en las Islas, Teresa Palmer, como el president de la Comunitat, José Ramón Bauzá. Hubo coincidencia total en reclamar la apelar a la unidad, en criticar separatismos y propuestas soberanistas y en hacer una llamada a la oposición para que deje un a lado las críticas y ayuda a los respectivos gobiernos a salir de la crisis.

Palmer, que intervino exclusivamente en castellano, fue incluso más contundente que el propio Bauzá. Aseguró que en estos momentos se pone en entredicho la unidad de España «por motivos ajenos a la historia, motivos individuales y personalistas». Aún así, se mostró convencida de que el país saldrá reforzado de esta «travesía económica» gracias al «tesón» del Gobierno y de los «intentos de desestabilización o ruptura de algunos con poco sentido de Estado, más preocupados por un supuesto legado individual que por los intereses de los millones se personas que representan».

Los argumentos

«No es honesto que se utilice el argumento del mal reparto cuando ha sido la solidaridad entre todos lo que hizo que los españoles levantaran un país moral y políticamente hundido», añadió. Palmer reivindicó a las diferencias entre comunidades autónomas y dijo que hay que valorarlas como un «tesoro».

Además de las apelaciones a la unidad de España, la delegada del Gobierno pidió a los partidos que traten de ponerse de acuerdo para colaborar en políticas que ayuden a salir de la crisis. Puso como ejemplo los esfuerzos que se realizaron en la Transición para lograr el texto constitucional que ayer cumplió 34 años. Aseguró que, si queremos que el país salga de la crisis, los responsables políticos «no pueden perderse en debates estériles, que sabemos que no conducen a nada más que a la desesperanza y al desánimo de todos los ciudadanos».

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Coincidencia

El president del Govern, que cerró el acto, coincidió en su discurso con los ejes de la delegada del Gobierno. «Tiene que permanecer más viva que nunca la voluntad de unir a los españoles y no de separarlos», dijo Bauzá, quien también puso como ejemplo la labor que realizaron los ponentes de la Constitución. «Ningún español por separado es mejor que todos los españoles juntos», añadió el president del Govern en su intervención.

Aseguró que la lección que da la Carta Magna es que es más lo que une a los españoles que lo que les separa. «Ahora, como en el 78, se hace necesario olvidar querellas y sectarismo, se hace imprescindible la búsqueda de acuerdos y consensos para el futuro, se necesitan como nunca, grandeza y amplitud de miras», señaló el president.

Bauzá pidió «concordia, consenso y generosidad» y emplazó a todos a dejar a un lado «sectarismo, exclusiones y confrontación vacía ni demagogia». Se dirigió a los partidos de la oposición, aunque sin citarlos, y les animó a trazar «puentes» para solucionar los problemas de los ciudadanos.

El president insistió en que la política debe estar al servicio de los intereses generales «forjando consensos imprescindibles para afrontar los desafíos estructurales de Balears y de España». Bauzá añadió que, si todos los españoles coinciden en revisar el actual modelo, puede hacerse para siempre que sea para encontrar uno mejor. Recordó de nuevo la etapa pre constitucional y aseguró que, entonces, la sociedad dejó a un lado «la senda incierta» para tomar el camino de la libertad y pasó «de la confusión partidista al firme acuerdo unánime, del rencor vacío a la generosidad valiente».