Rodríguez fue aclamado a su entrada con gritos de ‘presidente, presidente’, aunque no todos los regidores del Ajuntament de Palma se pusieron en pie para aplaudirle. Tampoco aplaudieron todos los asistentes cuando intervino el alcalde Isern. Uno de los más aplaudidos fue el presidente de Nuevas Generaciones, Andreu Ferrer. | Jaume Morey

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José María Rodríguez fue reelegido ayer presidente de la junta territorial del PP de Palma con el 90,46 % de los votos. Ni las dos imputaciones del exdelegado del Gobierno, ni las discrepancias con el alcalde Mateo Isern impidieron que Rodríguez revalidase la presidencia de la mayor junta del PP balear –más de la mitad de todos los afiliados de las Islas–. De los 6.185 militantes con derecho a voto, lo ejercieron un total de 1.709, lo que se traduce en una participación del 27,63 %; bastante inferior a la de 2009 cuando votaron el 41,52 % de los afiliados. Sin embargo, en 2009 había dos listas, una encabezada por Rodríguez y otra por Francesc Fiol. Precisamente el presidente del PP de Palma destacó que ayer lo votaron 289 personas más que hace tres años.

Unidad

El exdelegado del Gobierno se mostró muy agradecido por el apoyo recibido y destacó que «juntos somos más fuertes; la desunión nos hace más vulnerables». De unidad también habló el alcalde, que aseguró que «un partido desunido, fracturado o dividido, tampoco es nada». En este sentido añadió que «la gran fortaleza del PP es nuestra capacidad para poner el acento en lo que nos une y no en lo que nos separa. Y es en ese camino, en el del compromiso leal y el proyecto compartido, en el que me vais a encontrar. Siempre en esa senda, y no en otra distinta».

El alcalde también mandó un mensaje al presidente del PP balear, José Ramón Bauzá, al que se dirigió como si estuviese en el acto, aunque se encontraba en Galicia en la toma de posesión de Núnez Feijoo como presidente de la Xunta de Galicia. Isern le recordó a Bauzá que «decidí acompañarte en tu proyecto de regeneración de la vida política, en tu intención de dignificar la gestión pública, y de incorporar una nueva forma de hacer política» y le aseguró que «si ese sigue siendo tu proyecto, y yo así lo creo, leas lo que leas, oigas lo que oigas, te cuenten lo que te cuenten, puedes estar seguro que para esto yo seguiré estando a tu lado». El alcalde expresó que «la discrepancia, expresada desde el respeto y la lealtad, no la concibo como una forma de dividir, sino de aportar y enriquecer el debate interno en un partido». En el mismo sentido, Rodríguez aseguró que si con más de 6.000 afiliados no hubiese discrepancias «sería un congreso a la búlgara». El presidente del PP de Mallorca, Jeroni Salom, también se mostró partidario de expresas las diferentes opiniones, pero en el interior del partido. «Las cosas deben hablarse claro dentro del partido y fuera salir con una voz única».

El secretario general del PP balear, Miquel Vidal, expresó su máximo reconocimiento a Rodríguez y aseguró que a Bauzá le habría encantado «estar aquí y disfrutar de estos momentos».