PALMA NOMBRAMIENTO DE JESUS MURGUI COMO NUEVO OBISPO DE ORIHUELA ALICANTE - FOTOS DE ORIHUELA foto portada FOTO MIQUEL A. CAÑELLAS

Con las mismas palabras con las que llegó a Mallorca, «no soy yo quien toma posesión de la Diócesis, sino la Diócesis de mí», Jesús Murgui se sentó ayer en la cátedra de Orihuela-Alicante en una ceremonia en la que no faltó ni uno solo de los detalles del protocolo centenario que acompaña la llegada de los nuevos prelados a la ciudad alicantina, incluido el recorrido a lomos de la mula Pepita, sin duda una de las protagonistas de la jornada y que más quebraderos de cabeza le produjo al que hasta ayer fue el pastor de la Iglesia mallorquina.

Las alusiones a Mallorca en su primera homilía como obispo de Orihuela-Alicante fueron varias, en especial en el momento de los agradecimientos y se refirió a la presencia de representantes del clero insular y también de un buen número de laicos -en total unas doscientas personas- que también quisieron acompañar al que ha sido su máximo responsable en la Isla durante los últimos nueve años. Murgui, en el único párrafo que pronunció en lengua catalana, les aludió como «aquellos que me traéis la presencia de la estimada Diócesis de Mallorca, de la gran illa, del regne enmig de la mar, como la llamaba el rey En Jaume antes de llegar aquí». Estos fueron los dos únicos momentos en los que Murgui se refirió explícitamente a Mallorca en el transcurso de una jornada en la que no podía ocultar la emoción y satisfacción que le producía llegar a su tierra como obispo.

El nuncio apostólico, Renzo Fratini, fue el encargado de presidir la ceremonia religiosa hasta que Murgui fue investido obispo tras darse solemne lectura a la bula firmada por el Papa. Entre los oficiantes se encontraban el cardenal Antonio Cañizares, además de los obispos de Menorca y Eivissa, Salvador Giménez y Vicente Juan, respectivamente.

Tampoco faltaron los miembros destacados del Obispado de Mallorca, encabezados por el vicario general, Lluc Riera, y los integrantes del Colegio de Consultores, que esta tarde se reunirá en Palma para designar el próximo administrador diocesano una vez que han conocido la decisión de que el Vaticano, por boca del nuncio Fratini, no ha decidido designar un administrador apostólico -otro obispo- como sustituto provisional de Murgui en Mallorca. Hasta Orihuela llegaron también miembros del Cabildo de la Catedral de Palma.

Las calles de Orihuela habían sido engalanadas para la ocasión. Maceros del Ayuntamiento, banda de música, petardos y cohetes, repique de campanas… Todo un ceremonial que tiene su punto más sorprendente en el paseo a lomos de una mula blanca desde la ermita de San Antón hasta la Puerta de la Olma. El pertiguero fue el que anunció la llegada del nuevo obispo, al que se le abrieron las puertas de la ciudad.