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El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, anunció ayer in extremis la prórroga de la ayuda de 400 euros mensuales a los parados que ya no disfrutan de ninguna prestación. La ayuda finaliza hoy, pero el Consejo de Ministros aprobará su prórroga en su reunión del próximo día 24, según informó ayer Rajoy en Palma tras mantener un despacho en Marivent con el Rey, el primero que celebra en Mallorca desde que fue elegido presidente del Gobierno.

Mariano Rajoy adelantó, no obstante, que esta prestación sufrirá modificaciones que no quiso detallar. El objetivo, según el presidente, es que «funcione mejor» y que se logre la inserción laboral efectiva de los trabajadores parados, ya que ese es el objeto de la ayuda.

«Ésta es una ayuda pequeña, pero en cualquier caso, mejorándola, creo que tiene sentido», opinó el presidente del Gobierno. Rajoy afirmó que es «lo justo» que se mantenga esta prestación ya que beneficia a los parados de largo duración, «que son las personas que se encuentran en una peor situación, gente que está en el paro, con las prestaciones agotadas y con familiares a su cargo».

Los temas de la reunión

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El presidente del Gobierno explicó que, durante su audiencia con el Rey, había informado a don Juan Carlos de la situación económica de España, «el asunto que más nos ha preocupado en los últimos años y me temo que también en los próximos». Rajoy y el Rey departieron sobre el paquete de recortes aprobado en el último Consejo de Ministros y también conversaron sobre asuntos de actualidad internacional, especialmente sobre la delicada situación en Siria.

Aunque no fue objeto de su conversación con el Rey, a preguntas de los periodistas el presidente del Gobierno sí se refirió a la política de ajustes del president del Govern balear. «Bauzá se está comportando como un hombre serio y está haciendo exactamente lo que tiene que hacer», sentenció Rajoy.

El presidente del Gobierno aseguró a los periodistas que la política de recortes no es «agradable para nadie». Afirmó que la situación económica que está viviendo España no da pie «para alegrías» y reiteró que, en estos momentos, la única solución es mantener políticas de austeridad después de que el año pasado las distintas administraciones se gastarán 90.000 millones de euros más de los que tenían.

«Lo grato es hacer carreteras, inaugurar y anunciar buenas noticias, pero en estos momentos hay que ser serios y rigurosos», opinó Rajoy. El presidente afirmó que España saldrá de la difícil situación económica «sólo si hacemos las cosas bien» y en ese plural incluyó no sólo al Gobierno central sino a las comunidades autónomas y al resto de administraciones.

Compromisos

En esta línea, reconoció que muchas de las decisiones que afectan a la situación económica de España se toman directamente en las instancias europeas, pero recalcó que, dado que nos encontramos ante un problema «nacional», todos los territorios deben cumplir «sus compromisos» en relación al déficit. A pesar de que Catalunya y Andalucía se han plantado ante el Gobierno y han pedido más margen, el presidente no quiso entrar en polémicas y manifestó que ambas comunidades «han hecho un gran esfuerzo».

Rajoy sí recordó que la deuda global de España, entre administraciones públicas, empresas y ciudadanos, sumará este año 900.000 millones de euros, es decir, el equivalente al Producto Interior Bruto de España. «Ya hemos pedido mucho crédito y esta situación no se puede mantener más», señaló en defensa de la política de ajustes.

Incendios

Al margen de la situación económica, que centró la mayor parte de la reunión con don Juan Carlos, Mariano Rajoy explicó que también había informado al Rey de la última hora de los incendios, especialmente de los que continuaban activos en Alicante y Canarias. El presidente agradeció la labor que está desempeñando la UME y también mostró su agradecimiento con el Gobierno de Marruecos, que está colaborando con sus medios en la extinción del incendio en Canarias.

Durante la audiencia, una veintena de manifestantes se concentró a las puertas de Marivent para protestar por la presencia de don Juan Carlos y de Mariano Rajoy. La concentración discurrió sin incidentes.