Magdalena Buades fue la encargada de hablar por todos los graduados. | Pere Bota

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«Pido perdón por las medidas que como Govern hemos tenido que tomar y que no gustan a muchos de los que están aquí. Son medidas que no teníamos más remedio que tomar», afirmó ayer el conseller d'Educació, Cultura i Universitats, Rafael Bosch, con semblante serio y bastante desencajado, utilizando la palabra perdón hasta en tres ocasiones.

La intervención de Bosch en la ceremonia de graduación del curso académico 2011-2012 de la Universitat de les Illes Balears estuvo precedida por numerosos gritos de «fuera, fuera» y pitos por la rebaja del catalán; tanto es así que el conseller apeló a la libertad de expresión para poder llevar a cabo su intervención.

Bosch pidió «coraje» a los 385 alumnos y los 18 premios extraordinarios que ayer participaban en la ceremonia de graduación por «haber llegado hasta aquí» y emprender la senda del mundo laboral en una época de crisis como la actual.

Lazos

Camisetas en las que se podía leer 'El nostre cor sempre batega en català', 'Qui estima Mallorca no la destrueix' o 'Jo també vaig entrar a la Conselleria', además de muchos graduados con lazos a favor del catalán y del hecho de que los decanos Joan de Pedro y Nicolau Dols también portaran lazos sobre la toga, mostraban el ambiente que reinaba ayer tarde en la Universitat.

Magdalena Buades, en representación de los graduados, afirmó durante su intervención que «queremos una universidad pública al alcance de todos, que favorezca la cohesión social y la igualdad de oportunidades y que tiene que continuar siendo un derecho para todos y no un privilegio para unos pocos» y, recordando la contribución de Ramon Llull a la ciencia y la literatura remarcó que lo hizo «en catalán, la lengua propia de las Islas, nuestra lengua» por lo que fue fuertemente aplaudida.

Por otra parte, la rectora de la UIB, Monserrat Casas, afirmó que «la reivindicación de los valores de democracia, de libertad y de bienestar colectivo forman parte del ADN de la Universitat, siempre comprometida con la sociedad que la acoge» y puntualizó «una sociedad con una cultura y una lengua propia que la vertebra y la proyectan hacia el mundo. La UIB no queda al margen de este compromiso con nuestra lengua».