El Palma Aquarium fue ayer el punto de encuentro para que las patronales turísticas mostraran su oposición al aumento del IVA. | Alejandro Sepúlveda

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Frente patronal balear contra el incremento del IVA turístico, por entender que va afectar a la competitividad de Balears como destino vacacional, así como a todos los sectores productivos, según pusieron ayer de manifiesto las patronales del transporte (FEBT), agencias de viajes (Aviba), restauración (CAEB y PIMEM), comercio (Acotur), salas de fiestas, alquileres de coches (Aevab), la Asociación Empresarial de Actividades Turísticas (AEAT) y la Agrupación Mallorquina de Atracciones Turísticas (AMAT).

Sus representantes mostraron ayer, en rueda de prensa celebrada en el Palm Aquarium, con la ausencia de hoteleros, su contrariedad y oposición frontal contra esta medida aprobada por el Consejo de Ministros el pasado viernes, iniciando sus críticas parafraseando unas declaraciones del ministro de Industria, Turismo y Comercio, José Manuel Soria, quien no hace muchos meses indicó: «Hubiera sido catastrófico subir el IVA».

Una aberración

«Si el ministro Soria ya opinaba esto, el incremento del IVA va a ser al final más que catastrófico, un auténtico desastre. El Gobierno central y el Govern no entienden más allá de lo que representa la oferta hotelera. Nos sentimos maltratados, porque únicamente parece que se defienden los intereses de los hoteleros, en detrimento del resto de sectores», puntualizaron ayer los representantes de los colectivos afectados.

La queja viene motivada por el hecho de que el sector hotelero únicamente ha tenido un alza del IVA reducido en dos puntos, del 8 al 10%, mientras que otros colectivos turísticos pasarán del 8 al 21%, caso de rent a car, salas de fiestas, agencias de viajes y servicios de restauración.

«Esto es insostenible y es muy difícil que lo puedan soportar las empresas. Es más, se han cargado el invierno y generando unos desequilibrios que mermarán nuestra competitividad, afectando ello a la viabilidad de las empresas. No se descarta un invierno con cierres de empresas por este motivo. Además, se pone en peligro toda la actividad turística en los meses invernales», añadieron.

Todas las patronales mostraron su descontento porque «la decisión adoptada es muy grave, más aún cuando se penaliza al único sector que genera empleo y dinamiza la economía».