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Los sindicatos CCOO, UGT, USO y el Sindicato Independiente de Transporte Discrecional (SITD) han declarado rota la negociación con las patronales del sector y esta semana elaborarán un calendario de movilizaciones, en la que «toma fuerza» la convocatoria de una huelga.

Esta movilización podría coincidir con la de hostelería prevista para el 20 de julio, pero aún está por decidirse esta convocatoria de paralización, que podría durar «uno, dos, tres días o de forma indefinida», ha informado en declaraciones a Efe el secretario de Acción Sindical de la Federación de Transportes de UGT, Javier Marín.

Tras casi cuatro horas de reunión y sin llegar a un acuerdo final hoy, «se ha roto la negociación», ha afirmado Marín, que ha señalado que las patronales han planteado un arbitraje. «Por parte de UGT es inaceptable que un tercera parte negocie por lo sindicatos. No aceptaremos un laudo ni un arbitraje», ha indicado Martín.

Para el gerente de la Federación Empresarial Balear de Transporte, Salvador Servera, el arbitraje es la única manera de «evitar males mayores"; es decir, una huelga.

Propuesta de arbitraje

«Ante el bloqueo sindical hemos propuesto la designación de un arbitraje para ver si, entre las pocas cosas en las que hay discrepancias, llegamos a un acuerdo antes de que se produzca una movilización», ha puntualizado Servera.

«Creemos que la sociedad no puede permitirse una huelga aquí, en temporada alta, porque perjudicará a todos los habitantes» de las islas, ha señalado el gerente, que ha añadido que para los empresarios «la negociación está abierta».

«La parte empresarial es la única que ha hecho el esfuerzo de poner encima de la mesa una propuesta, como el incremento salarial del 2,5 % para este año», ha especificado Servera, que ha cuestionado que los sindicatos no hayan hecho otras propuestas.

El principal escollo de la negociación es el concepto de antigüedad, que los empresarios proponen que se convierta en un «complemento personal consolidado» y que afectará, según ha explicado Servera, solo a los nuevos trabajadores, que no lo cobrarán.

En opinión de los sindicatos, este cambio significa la supresión de la antigüedad porque, según Marín, supondrá una pérdida de poder adquisitivo de entre un 17 % y un 28 % para los próximos diez años para los trabajadores que llevan entre 8 y 12 años de antigüedad.

Los sindicatos han cedido en todo lo que han podido, en opinión de Marín, que ha precisado que están de acuerdo con la propuesta de subida salarial de un 2,5 % para 2012 y 2013, y de un 1,5 % para 2014 y 2015.

Cómputo horario

El tema del cómputo de horario de invierno, a través del cual, las horas anuales se deberán dividir en una jornada mensual que deberá cumplirse, es otra de las propuestas de los empresarios que los sindicatos no aceptan.

«Esto es para equilibrar las cuentas de resultados de empresas, porque, de lo contrario, no les convendrá tener abierto en invierno», ha apuntalado Servera.

Los sindicatos insisten en una garantía de empleo, ya que gran parte de los trabajadores son fijos discontinuos, y «cada vez trabajan menos». «Algunos el año pasado no trabajaron más de cinco meses al año», ha manifestado.

«La manera de provocar que volvamos a negociar es con movilizaciones. Estamos valorando la huelga, que toma fuerza, y se podría hacer el 20 de julio, o el 21 o 22», ha detallado Marín, que ha incidido en que la coincidencia con la paralización de hostelería se debe a que los sectores están relacionados.

En opinión del representante de UGT, «se ha hecho un esfuerzo y no ha dado sus frutos», por lo que entre mañana y pasado los cuatro sindicatos se reunirán para elaborar el calendario de movilizaciones «sin descartar nada».

«Con la patronal coincidimos en que todos nos estamos jugando mucho», ha apostillado.